Ni la visita de uno de los conjuntos más calientes del Este ni el partido más discreto de Stephen Curry pudieron evitar un nuevo triunfo de Golden State. Los Warriors ganaron a Detroit por 109–95 y permanecen como único equipo invicto de la NBA (8–0).

Los californianos tiraron de experiencia y calidad en el último cuarto para marcharse en el marcador y sellar su octava victoria seguida, algo que les dio el segundo mejor arranque histórico de la franquicia tras el 9–0 de los Philadelphia Warriors de la temporada 1960–61.

Curry terminó con 22 puntos, 5 rebotes y 5 asistencias tras encestar 7 de sus 18 tiros de campo. Esta vez el máximo anotador de los actuales campeones fue Klay Thompson con 24 puntos.

Por los Pistons esta vez ni Reggie Jackson (20 puntos) ni Andre Drummond (14 puntos y 15 rebotes) pudieron obrar milagros como la noche anterior en Portland. Mención especial merece Stanley Johnson, quien logró 20 puntos saliendo desde el banquillo.

Es la primera derrota de Detroit fuera de casa esta temporada y la novena consecutiva contra los Warriors desde 2010.