Jean Beausejour es el único jugador chileno que ha marcado goles en dos mundiales de fútbol.

Lo hizo en Sudáfrica 2010 para darle el triunfo a su selección por 1-0 ante Honduras y también en Brasil 2014, cuando le marcó el 3-1 a Australia en la fase de grupos.

Ha jugado en Chile, Bélgica, Suiza, Brasil, México e Inglaterra y actualmente defiende al Colo Colo de su país. Puede jugar de defensa, volante o delantero por la banda izquierda gracias a su gran capacidad física.

Fortaleza que se la debe en gran medida a sus orígenes. Jean Emanuel Beausejour Coliqueo es de padre haitiano y madre indígena. Es de tez morena, mide 1.80 metros y pesa 83 kilos. Sólo al escucharlo hablar se puede saber que es chileno.

Su padre es Coty Beausejour. Hace más de 30 años llegó con la idea de estudiar medicina en Chile y conoció a Jaqueline Coliqueo, la madre de origen mapuche de Jean. Cuando el pequeño tenía dos años, sin embargo, la pareja se separó.

Coty volvió a Haití y casi no tuvo contacto con su hijo chileno. Jean nunca ha hablado públicamente de esta historia y le ha sugerido a sus parientes que no comenten nada de la relación que tiene con su padre.

Esta situación familiar lo ha hecho sentirse más chileno que haitiano. “Si bien lo que más aflora en mí es la tez negra por los orígenes haitianos de mi papá, me siento súper identificado con el pueblo mapuche”, dijo en una de las pocas entrevistas televisivas que ha dado sobre el tema.

El zurdo Beausejour, exjugador del América de México y el Wigan de Inglaterra, fue elegido como el mejor futbolista de la liga chilena. Claro, allá no están jugando figuras como Claudio Bravo (Barcelona), Alexis Sánchez (Arsenal) o Arturo Vidal (Bayern Munich), pero sí superó a varios compañeros de la selección chilena.

El “haitiano chileno” juega en “La Roja”, como le llaman  a Chile, desde 2004. Hoy, con 31 años, alterna en el equipo titular del actual campeón de la Copa América gracias a su gran nivel en el torneo chileno que le hizo acreedor al mejor de 2015.

¿Qué significa el premio al mejor del fútbol chileno? Me llena de orgullo. Siento que es un premio a la regularidad. Me defino como un jugador proequipo, que deja el lucimiento personal de lado por el objetivo grupal. Muchas veces eso atenta contra los reconocimientos. Entonces, me pone feliz que también se fijen en ese trabajo, que a lo mejor no es espectacular, pero es igual de importante”, dijo a Metro con el Botín de Oro de El Gráfico en sus manos.

Futbolista intelectual

“Bose”, como le dicen, es un futbolista atípico. Mientras sus compañeros escuchan cumbia o bachata en las concentraciones, él prefiere leer un buen libro. Además, siempre está informado de lo que pasa en Chile y terminó el colegio sin problemas, una realidad poco común entre los futbolistas chilenos.

“Era relativamente buen alumno, tuve una buena PAA (Prueba de Aptitud Académica), especialmente en Historia, que es lo que más me gustaba”, contó hace poco en una entrevista a Revista El Sábado de El Mercurio, comparecencia que le trajo muchos halagos por el amplio manejo de los temas, como por ejemplo el conflicto indígena, una de las grandes preocupaciones de los presidentes de turno.

“Lamentablemente, el pueblo mapuche, muchos de ellos, vive en condiciones precarias, reducidos a muy pocas hectáreas y en condiciones que no son las adecuadas, sobre todo con el clima tan duro en invierno. A mí me gustaría que tuvieran acceso a muchas más cosas, a las que uno puede tener en la ciudad. No las tienen, aunque al menos ha habido avances, como el agua potable, la luz eléctrica y el teléfono”, dijo, aunque se desligó de alguna responsabilidad como vocero de la causa.

“No me siento capacitado para ser vocero de una lucha tan grande. Creo que todos tenemos que luchar y hacer fuerza y causa desde nuestra trinchera, y no lo digo solo porque tengo la posibilidad de salir en los medios hablando cosas que a lo mejor a muchos les parecen mal o bien. Lo digo desde mi postura de ciudadano, de llevar con honor el apellido mapuche”.