Según ha subido la temperatura en la segunda mitad de la temporada del béisbol de Grandes Ligas, así mismo se ha incrementado el poder del bate del dominicano Hanley Ramírez, quien ha estado pegándole con todo a la pelota en este tramo de la contienda.

Ramírez batea para promedio de .287 con 24 jonrones y 97 carreras empujadas, números que están a la altura de un pelotero de su categoría. Durante toda la temporada el inicialista de los Medias Rojas ha sido productivo, pero en sus números en la primera mitad a pesar de ser buenos la ausencia de cuadrangulares era notable.

Antes de llegar al Juego de Estrellas, Ramírez había disparado 28 extrabases, distribuidos en 8 cuadrangulares, 19 dobles y un triple, en 81 partidos en los que agotó 306 turnos al bate, acumuló promedio de .288 con 48 remolcadas.

En su paso por Las Mayores Hanley siempre ha sido un mejor bateador en la segunda mitad de la temporada y este año no ha sido la excepción. En esta segunda etapa, el quinto bate de los líderes de la División Este de la Liga Americana batea para .286 en 49 juegos, ha tomado 182 tunos y ha disparado 52 imparables con 49 remolcadas (promedia una empujada por partido).

En esta parte, Ramírez ha disparado 24 extrabases, pero 16 de ellos han sido vuelacercas y ocho dobles, por lo que el 46 % de sus imparables después del duelo de las Estrellas han sido de más de una base.  Su promedio de slugging o de batazos de poder en estos 49 desafíos es de .593, una diferencia de 154 puntos en comparación con el .435 de la primera parte de la campaña.

En lo que va de septiembre el nativo de Samaná ha estado encendido con el madero. Sus estadísticas antes del partido de este lunes, eran de .350 con cinco tablazos de vuelta completas (cuatro en los últimos cinco partidos) y trece remolcadas en 10 juegos, un ritmo superior al del mes de agosto, en el cual conectó su mayor total de cuadrangulares en un mes en lo que va de contienda, con seis.

El poder de Ramírez ha llegado en el mejor momento para los Medias Rojas, debido a la lucha que libran para lograr clasificar a la postemporada, al frente de su división o vía comodín. Seguir dándole en la costura en la pelota será la encomienda de Hanley en lo que le resta del camino con Boston.