La víctima más directa del fichaje de Kevin Durant por los Warriors, aparte de Oklahoma City, es Harrison Barnes. El alero hasta ahora titular de Golden State se quedó sin sitio en su único equipo como profesional, tanto desde el punto de vista salarial como en el esquema táctico del equipo californiano.

Eso sí, su futuro no es motivo de tristeza. Barnes ha firmado un jugoso contrato por $94 millones y 4 años con Dallas, aspirando a ser el jugador franquicia del equipo tejano cuando Dirk Nowitzki se retire.

El alero, de 24 años, aprovechó Twitter para confirmar su nuevo destino y despedirse del equipo en el que militó durante los 4 últimos años. “Solo quiero agradecer a toda la organización de los Warriors, mis compañeros y entrenadores, por estos maravillosos cuatro años que he pasado ahí”, escribió Barnes.

“He crecido en Oakland y agradezco a todos por todo el amor que me mostraron aquí desde el primer día”. Para acabar su nota, Barnes también se acordó de su nuevo equipo. “Estoy emocionado por empezar un nuevo capítulo de mi carrera NBA en Dallas”, la ciudad en la que será el jugador mejor pagado de su nuevo equipo.