El torpedero Marco Hernández valoró el provecho que pueden sacar los peloteros jóvenes actuando en la pelota invernal junto a jugadores de diferentes clasificaciones, así como el aporte que puede hacer a los Tigres del Licey.

Aunque entiende que jugó poco con los Tigres en la temporada dominicana de 2014-15, piensa que su participación le ayudó en el progreso que mostró en el verano a nivel de Doble A en la Liga de Texas, la que lideraba en bateo cuando fue subido a Triple A, donde también tuvo buena actuación para su nueva organización, Medias Rojas de Boston.

Nativo de Moca con parte de su vivencia en Santiago, dijo que jugar en invierno ayuda porque se aprende mucho junto muchos de diferentes clasificaciones, desde novatos, de ligas independientes, peloteros veteranos de ligas menores y de grandes ligas.

Cuestionado en ese sentido en la antesala de televisión del Licey por Ildefonso Ureña y José Luis Mendoza, Marco expresó que en el sistema de ligas menores se juega y enfrenta muchos de similar edad, que no se aportan mucho sobre experiencia de juego o de darse consejos.

“Pero aquí te enfrentas a jugadores con experiencia en las Grandes Ligas, quienes te llevan diez años de edad y que hasta hablando con ellos se aprende mucho, aunque no tengas chance de jugar regular”, estimó Hernández.

Quien ha sido el torpedero regular del Licey en esta primera parte de la estación 2015-16, refirió que esta es su posición original, en la que cree puede ayudar en defensa al conjunto azul.

“Soy un short stop natural y quiero seguir trabajando y desarrollando esa defensa, en la que también puedo ayudar al equipo”, planteó el jugador que batea .267 en13 partidos esta campaña, luego de que en la primera semana y media de juego fuera el de mejor promedio de bateo en el glorioso equipo capitalino.

Explicó que cuando fue subido a Triple A por los Medias Rojas, actuó en un par de partidos en la tercera base, “porque tal vez querían verme en esa posición”, pero que en ese nivel jugó básicamente en el campo corto y en la segunda base.

El atleta de 23 años, 6’0” de estatura y 170 libras, dijo que el jugador que le inspiraba era Derek Jeter, no por lo que hacía en el terreno, sino por su comportamiento dentro y fuera del campo. Señaló que su juego es más rápido que el del retirado campo corto de los Yankees de Nueva York y futuro Salón de la Fama.

Refirió que es hijo único de padre y madre, aunque tiene cuatro hermanas por parte de su progenitor, cuya familia por parte de éste, no jugaba al béisbol. “Eran atletas del ciclismo”, aclaró.

Después de batear para promedio de .326 en 68 partidos con Portland de la Liga del Este (AA) y .271 en 46 con Pawtucket de la Internacional (AAA), Hernández combinó en 2015 porcentaje de .305, por sus 141 hits en 463 turnos.

Su porcentaje de embasarse fue de .330, con ayuda de 17 transferencias recibidas. Anotó 57 carreras y remolcó 53.