Estaba hecho, pero faltaba la confirmación oficial. Desde hoy lunes, Ty Lawson se añade a la rotación de Indiana Pacers con la esperanza de que, aquí sí, signifique ese impulso que dote a un equipo potente de extra de calidad llegados los Playoffs.

Lawson comenzó su andadura en la NBA hace siete años. Los seis primeros lo hizo con los colores de Denver Nuggets, siendo traspasado el pasado verano, debido en parte a su romance con el alcohol, a Houston Rockets.

Su fichaje estival podría catalogarse tranquilamente como el fracaso de la temporada, ya que un jugador que no hace demasiado sonaba para al All-Star y albergaba uno de los mejores futuro entre los playmakers de la liga, se halla totalmente desconocido desde su rehabilitación y cambio de franquicia. Con los Rockets ha promediado 5,8 puntos y 3,4 asistencias en 53 partidos y 22,2 minutos por salida a escena. Por contra, en su carrera a nivel global, maneja 13,3 puntos y 5,8 asistencias.

Un base puro

De cuajar, lo que significaría una jugada maestra por la gerencia de Indiana, y recuperar su ‘no tan antiguo’ nivel, los Pacers sumarían a sus filas a un base en el más amplio sentido de su concepto. Un director tanto de los que anotan como de los que saben asistir. En su última temporada nugget, su faceta pasadora se disparó hasta las 9,6 asistencias, mientras que George Hill, quien le precederá en la titularidad, reparte de media este curso 3,5 pases de canasta por noche.

“Estamos encantados de que Ty venga a jugar con los Pacers en esta recta final de temporada”, ha declarado ya Larry Bird, ‘Presidente de Operaciones’ de la franquicia. “Creemos que añadirá velocidad a nuestro perímetro, él puede correr en ambos lados de la cancha y ayudará a fortalecer nuestra segunda unidad”.

El propio Lawson, también se ha mostrado encantado ante la apertura de esta nueva ventana. “Es una buena oportunidad para mí venir aquí y tratar de ayudar a los Pacers a alcanzar los Playoffs. Estoy preparado para jugar y hacer lo que sea necesario”.

Los detalles del contrato no han trascendido todavía por motivos de política de equipo.