Los Reales llegan a los entrenamientos del 2016 con una lucha férrea en una posición en particular: La segunda base.

El gerente general de los campeones, Dayton Moore, llamó la atención durante el invierno cuando le dijo a MLB.com que el puesto de intermedista no sería automáticamente para el venezolano Omar Infante, a quien le restan US$17.75 millones en un contrato que corre hasta el final del 2017.

Tal vez en el pasado, los Reales-de un mercado pequeño-no hubieran sentado a un jugador con esa clase de contrato. Pero estamos hablando de otra era en Kansas City, equipo que viene de asistir a dos Series Mundiales consecutivas y un título del Clásico en el 2015.

Para seguir como segunda base titular, Infante tendrá que ganarle la partida al puertorriqueño Christian Colón, uno de los héroes del decisivo Juego 5 de la Serie Mundial del año pasado.

"Vamos a poner a jugar a los mejores", dijo Moore. "Omar es un gran segunda base. Sé que del lado ofensivo, no ha rendido como él quisiera ni como nosotros lo esperamos".

Cuando los Reales firmaron a Infante antes de la campaña del 2014, la segunda almohadilla había sido la posición más débil del equipo durante dos décadas.

El venezolano ayudó a mejorar la defensa de Kansas City en el cuadro interior en el 2014, año en que empujó 66 carreras y tuvo OPS (porcentaje de embasarse más slugging) de .924 en la Serie Mundial contra los Gigantes.

Sin embargo, en el 2015 Infante decepcionó con el madero. El veterano bateó .220 con porcentaje de embasarse de .234 y slugging de .318. Conectó dos jonrones e impulsó 44 carreras. Una lesión en un músculo oblicuo en septiembre lo sentó para el resto de la campaña y Ben Zobrist se encargó de la intermedia.

Infante se operó en noviembre para sacarle fragmentos de hueso del codo derecho. El manager de los Reales, Ned Yost, indicó que el infielder debe de estar en salud y listo para los entrenamientos.

"Debe de estar en tan buena salud como en cualquier momento desde que llegó (a los Reales)", indicó el capataz.

No obstante, Colón debe de representar un reto formidable para Infante. El primero no juega tan buena defensa como el segundo, pero en 64 juegos a nivel de Grandes Ligas, el boricua lleva promedio de .303 y OPS de .743.

"Tienes que irte con los mejores jugadores", dijo Moore. "Estamos hablando de Grandes Ligas. Nuestras expectativas son bien altas".