Definitivamente, se puede dividir la carrera de Jake Arrieta en Grandes Ligas en dos partes: el período del 2010 al 2013, cuando militó con los Orioles, y la recta final del 2013 al 2015, trecho en el que ha vestido el uniforme de los Cachorros.

En sus primeros cuatro años en las Mayores, el derecho de ascendencia puertorriqueña tuvo marca de 24-27 con efectividad de 5.23 en 78 juegos (72 aperturas). Del 2014 al 2015 con los Cachorros, Arrieta logró récord de 32-11 y promedio de carreras limpias de 2.08 en 58 aperturas de temporada regular.

¿Qué pasó para que Arrieta, abridor de los Cachorros para el Juego 2 de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional contra los Mets el domingo, diera un giro tan dramático en su carrera?

"Creo que el proceso empezó el día que llegué a esta organización", digo Arrieta, quien fue canjeado de Baltimore a Chicago junto al dominicano Pedro Strop en julio del 2013 por Scott Feldman y Steve Clevenger. "La colocación de mi brazo y el punto de soltar la bola se volvieron más consistentes con el tiempo. Una vez empecé a tener éxito de manera consistente, continuó en aumento mi confianza.

"Ahí estamos ahora mismo".

En el 2015, Arrieta tuvo una campaña para el recuerdo por los Cachorros. Terminó con marca de 22-6, efectividad de 1.77, cuatro juegos completos y tres blanqueadas en 33 aperturas. Es el claro favorito para llevarse el Premio Cy Young del Viejo Circuito.

El nuevo manager de Arrieta este año, Joe Maddon-quien lo vio de cerca en su tiempo con Baltimore en el Este de la Liga Americana como dirigente de los Rays-ofrece una explicación más sencilla a la hora de hablar del dominio de su as.

"La mayor diferencia es el comando de la recta, y punto", expresó Maddon. "Él sabe hacia dónde va la recta. Cuando estaba con los Orioles, tenía un gran material-curva, slider, velocidad y movimiento.

"Ahora que sabe hacia dónde va la recta, hay que respetar los otros pitcheos, el slider, la recta cortada, la curva y los otros. Si un bateador de Grandes Ligas no tiene que respetar el comando de la recta de un lanzador, eso realmente limita (al pitcher)".

Antes del 2015, la mayor cantidad de entradas que Arrieta había lanzado en una campaña fue de 156.2. Este año, entre temporada regular y playoffs, el diestro de 29 años ha tirado un total de 243.2.

Son aguas desconocidos para el abridor, en términos de carga de trabajo.

"Esencialmente, para esto es que he tratado de prepararme", dijo Arrieta al tocar el tema. "En la temporada muerta y los entrenamientos, trato de desarrollar durabilidad para una temporada larga y, obviamente, pretendemos jugar en octubre todos los años".

En su primera salida de los playoffs, Arrieta maravilló a todos al tirarles una blanqueada a los Piratas en el Juego del Comodín. En su única apertura de la Serie Divisional contra los Cardenales, volvió a la tierra al permitir cuatro carreras en 5.2 innings, saliendo sin decisión.

El domingo, Arrieta busca recobrar el dominio que exhibió en la segunda mitad de la campaña regular y frenar la ofensiva de los Mets.

"La carga física no me ha afectado, realmente", dijo Arrieta, "pero creo que la parte mental y toda la energía que gastas de cara a los juegos sí tiene su efecto.

"Pero teniendo par de estos partidos en mi haber ya, tengo bastante confianza de que podré manejar eso bastante bien".