En el béisbol, un cambio de ambiente no siempre suele brindar resultados positivos. Pero en el caso del torpedero Jean Segura, llegar a las Diamantinas de Arizona ha sido como tomar una bocanada de aire fresco para seguir corriendo hacia la meta, que es producir al mejor nivel.

Segura llegó a Arizona desde los Cerveceros de Milwaukee, mediante un cambio en la temporada muerta. Tras una campaña de 2013 en la cual asistió a su primer Juego de Estrellas, la producción del torpedero dominicano había descendido en las últimas dos temporadas, razón por la cual fue cambiado junto a otros cuatro jugadores.

El año pasado Segura bateó para .257 con 16 dobles, seis jonrones y cinco triples, además remolcó 50 carreras en 142 partidos. Esta temporada en 43 juegos que ha visto acción, el jugador del cuadro acumula promedio de .321, líder del conjunto y ocupa la posición número 11 entre los mejores de la Liga Nacional en ese departamento.

El desempeño de Segura no solo se suscribe a una mejoría en su promedio de bateo; el nativo de San Juan de la Maguana, es líder en la Nacional en turnos al bate (190), segundo en hits (61) y está empatado en el tercer lugar en el liderato de triples (3).

Lidera al equipo en cada uno de los renglones pasados, como también lo hace en carreras anotadas (25), en bases robadas con seis (empatado con Chris Owings) y acumula el mejor WAR o victorias sobre el nivel reemplazo entre los miembros de las Diamantinas con 1.7. Además, es segundo dentro del conjunto en remolcadas (23), dobles (10) y porcentaje de embasarse (.348) y ha disparado cinco jonrones.

Con 99 partidos menos de los que jugó la pasada temporada, Segura se encuentra a 27 carreras producidas,  un cuadrangular, seis dobles y dos triples de igualar lo logrado en su último año con los Cerveceros.

La proyección para el dominicano es para terminar la temporada con .321 en promedio de bateo con 18 jonrones y 81 remolcadas: todas estas estadísticas serían las mejores de su carrera. En todo caso, hasta esta el momento ha mostrado que como el viento del desierto de Arizona, su juego ha vuelto a volar en lo más alto de las Grandes Ligas.