Jean Segura no ha aflojado el ritmo de su tórrido bateo de la pretemporada. Luego de batear .469 en la Liga del Cactus, el dominicano llegó al lunes con promedio de .329 en lo que va de la campaña regular.

En estos momentos, el infielder dominicano encabeza a los Diamondbacks en promedio de bateo y hits (28), además de conectar tres jonrones, empujar 12 carreras y compilar OPS (porcentaje de embasarse más slugging) de .877 en sus primeros 19 choques con su nuevo equipo.

Pero más allá de los números, Segura ha brillado por su estilo fogoso, su velocidad, su versatilidad a la defensa (como torpedero y segunda base) y la energía que trae como primer bate en Arizona.

"En el tope del orden, es muy bueno dar hits y embasarse, pero también es la actitud con la que se ocupa de hacerlo y el contoneo que tiene", comentó al respecto el manager de los Diamondbacks, Chip Hale. "Es un buen líder. Los muchachos se sienten cómodos llegando al plato después de que él batea. Da muchos swings, pero sí a veces deja pasar muchos pitcheos y les hace saber a los otros cómo luce (el lanzador abridor) y cómo se le está moviendo la bola".

Con la "revolución" de los números avanzados y la denominada sabermetría, movimiento que remonta a finales del último milenio, en algunas ocasiones se ha dejado de valorar la velocidad, las bases robadas y los "intangibles" del béisbol, es decir, los elementos que no se pueden medir por los números. Pero eso mismo ha traído Segura al desierto desde que llegó en un canje con los Cerveceros previo a los entrenamientos.

"Cuando (el gerente general Dave Stewart) hizo ese cambio, la gente nos preguntó, '¿Por qué están haciendo esto?, ¿por qué están haciendo aquello?'", cuenta Hale. "Pero todos nosotros sabíamos el potencial que él tenía en el campo corto o la segunda base, con los intangibles ofensivos que nos brindaría desde el tope del orden. Y nos hacía falta, así que ha sido crucial".

El mismo Segura ha notado el valor que se le ha puesto a su juego en Arizona.

"Creo que ésta es una organización que le gustan los peloteros así", dijo el oriundo de San Juan de la Maguana. "Tú puedes ver cómo todo el mundo corre las bases; Goldy (Paul Goldschmidt), todo el mundo corre las bases fuerte, se roban bases y están siempre corriendo las bases agresivo.

"Creo que ése es el valor que tiene esta organización. Y como equipo, cada uno de nosotros lo está cumpliendo".

Para Segura, el 2016 representa un nuevo comienzo. En el 2014, la trágica muerte de su hijo de nueve meses de nacido, Janniel, lo afectó de una manera incalculable. Después de ser convocado al Juego de Estrellas el año anterior vistiendo el uniforme de los Cerveceros, el quisqueyano sufrió un fuerte declive en su bateo entre aquel 2014 y el 2015, bateando .252 con porcentaje de embasarse de apenas .285 en ese trecho de 288 partidos.

Otro factor en su contra pudo haber sido una oferta de extensión de contrato de siete años y US$40 millones que le hizo Milwaukee durante la pretemporada del 2014. Segura rechazó dicha oferta, y se especuló en ese momento que el pacto de siete años y US$58 millones que recibió de los Bravos el también torpedero Andrelton Simmons era un punto de partida más justo del valor del dominicano.

De todos modos, Segura parece haber dejado en el pasado las distracciones.

"Había tenido muchos problemas personales, pero gracias a Dios se han ido", comentó Segura acerca de su situación familiar. "Es un problema que no fácilmente se cura, pero gracias a Dios todo se ha curado. Tengo una nueva familia y todo marcha muy bien.

"Esta organización me dio la oportunidad. Creo que la confianza que este equipo me ha dado ha sido lo primordial. Ahora mismo me está yendo de maravilla. Espero en Dios que así me siga yendo".
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