El lanzador dominicano Johnny Cueto ha sido testigo de cómo una primera mitad de temporada, en la que todo parecía un sueño, ha pasado a ser toda una pesadilla en la segunda mitad.

Tras una primera mitad en la que tuvo marca de 13-1, en victorias y derrotas con 2.47 de efectividad, válidos para ser elegido como abridor para el Juego de Estrellas por la Liga Nacional, distinción que conquistó por primera ocasión en su carrera, Cueto ha visto como la palabra “victoria” se ha apartado de él en el segundo tramo de este año.

El mal momento del derecho de los Gigantes de San Francisco comenzó en el mismo Juego de Estrellas. En su participación, Johnny fue atacado con tres carreras, por dos cuadrangulares en una entrada y dos tercios, y cargó con la derrota en el duelo de las dos ligas que conforman MLB.

Desde entonces el pitcher dominicano tiene marca de 1-4 con 4.25 de efectividad en nueve aperturas. La única victoria de Cueto en este tramo la consiguió el 19 del mes pasado ante los Metros de Nueva York, a quienes les lanzó siete entradas de ocho hits y una carrera.

En el resultado que ha obtenido Cueto hasta el momento se identifican varios indicadores, entre ellos, que en esta segunda parte de la contienda le han estado conectando la pelota con más contundencia.

Mientras en la primera etapa de la temporada permitió seis jonrones en 18 juegos, en esta le han conectado ocho en tan solo nueve desafíos, por lo que la cantidad de carreras que le han anotado han pasado de 38 en 131.1 entradas a 26 en 58 innings, muestra de que su dominio ha disminuido.

Otro factor que ha contribuido en el mal momento del dominicano es que el respaldo ofensivo, que lo salvó en la primera parte del campaña, cuando sus salidas no estuvieron a la altura, no ha sido el mismo. Esto se evidencia en que en seis de sus nueve inicios después de la pausa del Juego de las Estrellas, los Gigantes han anotado tres carreras o menos.

A pesar de todo esto, se podría decir que ha lanzado para tener mejores resultados, ya que en seis encuentros se ha mantenido en la lomita durante cinco entradas o más, con tres carreras o menos, y cinco de esas ocasiones han sido dentro de la categoría de aperturas de calidad (seis entradas o más de tres carreras o menos).

Pero en esas salidas, en las que ha podido dar buenas entradas, le ha pasado lo mismo que este domingo, cuando lanzó siete entradas de una carrera ante los Cachorros de Chicago, pero su equipo solo produjo dos carreras y el relevo no pudo conservar la ventaja; así cayeron los Gigantes en entradas extras 3-2 y perdieron de esta manera la oportunidad de darle el triunfo a Cueto, que salió sin decisión.

Johnny tiene oportunidad todavía de cambiar esta racha negativa, pero es indudable que su temporada de ensueño se ha convertido en una pesadilla en la segunda mitad de la temporada.