Juan de los Santos fue un aliado de los deportes desde su condición de empresario y desde los puestos políticos que ocupó.

La mayoría de los eventos de Santo Domingo Este y muchos otros al nivel nacional se llevaron a cabo en los últimos años, gracias al mecenazgo de Juancito.

Aliado de los programas deportivos y de transmisiones para el público nacional de eventos locales y extranjeros, la presencia de sus empresas y su nombre eran frecuentes cuando el pueblo disfrutaba en vivo de las faenas de sus ídolos deportivos.

La generación de empresarios de las apuestas deportivas que encabezó Juancito, logró la legalización y el adecentamiento de una actividad que hace importantes aportes a la generación de empleos y al producto interno bruto.

Juancito le puso saco y corbata a esta industria con bancas limpias, reglas claras y respeto al apostador de bolsillo pequeño, mediano o grande.

En un país que gusta tanto de los deportes, era imposible que las apuestas no se masificaran y fue mejor que ocurriera con orden y legitimidad. Esa visión permitió que Juancito se hiciera líder del area.

Luego vino su entrada a la política y también hizo sus aportes. Desde la sindicatura de Santo Domingo Este construyó muchos espacios deportivos, más que los otros alcaldes con los que coincidió.

El baloncesto de la provincia Santo Domingo fue uno de los eventos que siempre se benefició de los aportes de Juan de los Santos.

Clubes, ligas y equipos deportivos tocaron las puertas de sus empresas y de las dependencias a su cargo, encontrando, casi siempre, a un amigo en disposición de ayudar y hasta de encaminar diligencias para que otros ayudaran.

Un ejemplo de que el deporte era parte de la estructura de Juancito, es que su cercano colaborador y exdirector de deporte del Ayuntamiento de Santo Domingo Este, Danilo Mesa, es el actual director del Instituto de Nacional de Educación Física (Inefi).

El lamentable fallecimiento de Juan de los Santos resta un aliado al deporte. Pero queda el ejemplo de que los ayuntamientos pueden ejecutar acciones a favor de la juventud por medio de las actividades de los músculos y la mente. Queda el precedente de que los cabildos pueden ornamentar nuestro sectores con canchas y estadios para uso de niños y jóvenes.

Y no olvidemos a un empresario que dijo presente en favor de los eventos, de los programas deportivos, de las transmisiones.

Por último y tal vez lo más importante: queda el ejemplo de un joven que se lanzó al ruedo en un negocio sin reglas y ayudó a adecentarlo, limpiarlo y hacerlo productivo.

A todo el que me pide un favorito en los deportes profesionales le digo que no tengo ninguno si intuyo que es para fines de apuestas. Pero eso no quita que reconozca a este mecenas del deporte.