El fallo judicial que favoreció a las atletas de la selección nacional de esgrima Elsa Mateo y Violeta Ramírez puede ser el inicio de una etapa en la que los deportistas de alto rendimiento puedan quejarse cuando las condiciones para entrenar y foguearse no sean las adecuadas.

Ambas fueron acusadas por el presidente de la Federación Dominicana de Esgrima, Junior Arias Noboa, por daños y perjuicios emanados de declaraciones de estas atletas en la prensa nacional.

Tras la candente batalla, las atletas tienen todo el derecho de regresar a sus labores. El asunto es que con el mal estado de las relaciones personales entre el presidente y las competidoras es difícil que se logre un clima propicio para la preparación al más alto nivel de cara al próximo ciclo olímpico.

Todo comenzó con el despido del entrenador cubano Reinaldo Oña, lo cual trajo como consecuencia las quejas de parte de las esgrimistas. Es decir, para las atletas, el regreso de su entrenador sería importante para el desenvolvimiento del equipo nacional.

Es obvio que Arias Noboa no dará su brazo a torcer al tomar una decisión de este tipo y eso puede afectar seriamente el desempeño de esta pujante disciplina.

Más allá de dar la razón al presidente o a las atletas, me surge esta pregunta sencilla. ¿Qué es lo mejor para el futuro de la esgrima dominicana? ¿Quién hace más falta a la selección? ¿El presidente que realiza la parte burocrática? ¿Las atletas que toman la espada para pelear las medallas?

No imagino la convivencia tras el juicio. De modo que alguien quedará fuera y es obvio que el poder lo tiene el presidente de la federación. Ahora vengo con la parte que va a caer mal a mi amigo Junior.

Cuando  Arias Noboa tomó el camino de la justicia jugaba una carta que implicaba consecuencias si la jugada le salía mal. Al llevar el caso a los tribunales dejó en claro que no pudo resolver un problema interno en la casa, en la federación.

Así las cosas, lo mejor sería que Arias Noboa renunciara al puesto de presidente. Porque la esgrima, con sus atletas, es lo más importante para el deporte nacional.

Sé que pido mucho en una cultura de apego a las posiciones, pero me atrevo a proponerlo porque lo veo necesario para el futuro de este deporte, que debe recibir a sus atletas sin represalias, sin malas caras y como si nada hubiese pasado.

Porque ese es su espacio. Junior seguiría aportando al deporte desde sus funciones en el Ministerio. Arias Noboa jugó una carta arriesgada y perdió cuando la justicia dio la razón a Elsa y Violeta.