¿Cuántos peloteros inician la temporada sin posición fija para cerrar la Serie de Campeonato como co-ganadores del premio Jugador Más Valioso de la misma? ¿Cuántos jugadores arrancan en las menores, pero ayudan con un jonrón a que su equipo avance a la Serie Mundial por primera vez desde 1945?

Pocos, si acaso alguno. El puertorriqueño Javier Báez y el venezolano Willson Contreras son las respuestas de las preguntas del primer párrafo, pero también un ejemplo claro de que si usted combina veteranos con los jóvenes ideales puede conformar la unidad perfecta para hacer historia en el apasionante mundo del diamante.

Tantos jóvenes valiosos, como Addison Russell, Kris Bryant, Anthony Rizzo, el cubano Jorge Soler, Albert Almora Jr., pueden festejar con orgullo su combinación perfecta con los veteranos de altos quilates encabezados por el grandioso abridor zurdo Jon Lester, que ayudaron a encaminar a la gloria a los Cubs.

Con esa mezcla de calidad, los Cachorros se enfrentarán ahora a los Indios de Cleveland, pese a la suma de 174 años sin ganar una Serie Mundial, la más amplia de todos los tiempos en las Grandes Ligas, de acuerdo con Elias Sports Bureau.

“Aprendimos bastante del año pasado”, proclamó el relevista venezolano Héctor Rondón. “Vine en el 2013, en los años que empezaron a hacer el equipo ganador que ahora tenemos. Me siento muy contento y orgulloso de ser parte ahora de este equipo y que llegáramos a donde nos habíamos propuesto”.

Los Dodgers de Los Angeles blanquearon dos veces a los Cachorros en la Serie de Campeonato, pero la novena de Maddon nunca perdió la esperanza de que pudieran hilvanar el repunte ganador y lo lograron con 23 carreras en los tres partidos finales.

“Siempre estuvimos seguros de que podíamos regresar en cualquier momento”, calificó Rondón. “La ciudad se va a volver loca”, comentó emocionado Aroldis Chapman. “Ya estamos donde siempre tuvimos la mente de que íbamos a estar, en la Serie Mundial. Gracias a Dios después de tanto tiempo, llegamos aquí”.