Uno de los elementos clave de los Reales de Kansas City a la hora de conquistar dos títulos consecutivos de la Liga Americana ha sido su relevo.

En el 2014 fue el "monstruo de tres cabezas" del cerrador Greg Holland, Wade Davis y el dominicano Kelvin Herrera. Este año, ante la lesión de Holland, Davis fue ascendido al puesto de taponero, pero Herrera, curiosamente, ha seguido con la responsabilidad del séptimo inning. El ex cerrador de los Filis, Ryan Madson, ha sido el encargado del octavo, estrategia que en más de una ocasión por poco le cuesta un juego decisivo a Kansas City en esta postemporada.

¿Es hora de que Ned Yost altere la jerarquía de sus relevistas?

"Es una posibilidad. Seguimos evaluando algunas cosas", dijo el manager de los Reales. "Vamos a ver cómo se dan las cosas. Uno trata de ir con lo que hay y ver cómo evoluciona. "Siempre estamos evaluando el bullpen".

Los hechos hablan claro. Madson viene de concederle jonrón de dos carreras al dominicano José Bautista en el octavo inning del Juego 6 de la Serie de Campeonato de la Liga Americana el viernes, batazo que hizo desaparecer una ventaja de dos anotaciones de Kansas City. Y en el Juego 4 de la ronda divisional en Houston, fue Madson quien permitió que los Astros se despegaran en el marcador con ventaja de 6-2 en el séptimo episodio. En ambos casos, los Reales se salvaron con notables reacciones de su ofensiva en las últimas entradas.

En total, Madson lleva efectividad de 8.44 en la presente postemporada, con cuatro cuadrangulares permitidos en apenas 5.1 innings.

¿Y Herrera? En las primeras dos rondas de los playoffs, el lanzallamas registró promedio de carreras limpias de 1.04 en ocho presentaciones, con 16 ponches en 8.2 episodios.

"Ese es el manager. Cuando él me traiga, yo voy a tratar de hacer mi trabajo", dijo Herrera al tocar el tema. "Esas decisiones ya las tomará él. Trataré de hacer mi trabajo donde sea. Que se encargue el manager (de la determinación)".

Herrera, cuya recta con frecuencia ha llegado a las 100 millas por hora, ha agregado en estos días un slider a su repertorio, que ya incluía un cambio de velocidad. De su parte, el quisqueyano dice no estar preocupado por la entrada que le toque en los partidos.

"Uno siempre trata de hacer el trabajo tirando strikes. Creo que no hay mucha diferencia entre los últimos tres, cuatro innings", expresó Herrera, quien en la temporada regular tuvo efectividad de 2.71 con 64 ponches en 72 presentaciones y 69.2 entradas. "Todos son importantes".
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