Cuando el relevista Kelvin Herrera se estableció de verdad con los Reales en el 2012, era básicamente un lanzador de dos pitcheos: Una recta con movimiento hacia abajo y un cambio de velocidad.

En el 2013, el dominicano trató de integrar una curva, sin mucho éxito.

Para el 2014, Herrera empezó a experimentar con un slider y, la temporada pasada, él y el coach de pitcheo Dave Eiland lograron que dicho pitcheo fuera implementado de manera exitosa a su repertorio.

"Él y Dave empezaron a trabajar duro en eso el año pasado", dijo sobre el particular el manager de los Reales, Ned Yost. "Trató de tirar una curva pero nunca logró consistencia (con dicho lanzamiento). Entonces, decidieron afinar el slider. Trabajaron duro y los resultados han sido grandes".

Herrera siempre había sido un lanzador de ponches antes del 2016, promediando 8.8 por cada 9.0 en sus primeras cuatro temporadas de Grandes Ligas.

Pero en sus primeras cinco presentaciones del 2016, lleva promedio de 14.4 ponches por cada 9.0 capítulos.

"Le tiene confianza a ese slider ahora mismo", dijo Yost. "Eso le da un tercer pitcheo, otro gran pitcheo".