Con el final de los Playoffs para Charlotte Hornets –perdieron 4-3 ante Miami en primera ronda– ha llegado el momento de pensar en la próxima temporada, esa que quieren traducir en un nuevo salto de calidad para ser un contender en el Este.

Para ello, contar con la mejor versión de Kemba Walker se sigue antojando imprescindible, motivo por el que se ha decidido que este era el momento idóneo para que el jugador se sometiese a una cirugía en su rodilla izquierda. Según ha anunciado el equipo, la operación, realizada para reparar un desgarro en el menisco, ha sido un éxito.

Sin llegar a ser una intervención demasiado importante, el periodo de baja que se estima para Walker no llega a dos meses; es decir, se espera que para el mes de julio ya pueda trabajar sin problemas.

El base de los de Carolina del Norte terminó segundo en la clasificación de jugador más mejorado por detrás de C.J. McCollum. Además, ha sido uno de los únicos cinco jugadores que han cerrado la temporada con totales de al menos 1.600 puntos, 400 asistencias, 300 rebotes, 100 robos y 100 triples.