La tenista alemana Angelique Kerber celebró en grande su triunfo en la final femenina del Abierto de Estados Unidos que ganó por 6-3, 4-6 y 6-4 a la checa Karolina Pliskova. Definió el 2016 como un año de ensueño.

“Sin haber ganado ningún título de Grand Slam y tener este año dos en mi poder es algo de ensueño, además de irme de Nueva York como la número uno del mundo”, declaró Kerber, de 28 años, que también pasó a formar parte de las leyendas del tenis alemán que encabeza Steffi Graf con 22 títulos de Grand Slam, incluidos cinco del Abierto de Estados Unidos.