En el día en el que los focos estaban puestos en Kobe Bryant, los 76ers lograron evitar establecer un nuevo récord de derrotas seguidas para comenzar el año y ganaron a Los Angeles Lakers por 103–91.

El partido comenzó con un Bryant desatado que encestó tres triples seguidos y los 11 puntos iniciales de su equipo entre gritos de “¡MVP, MVP!”, pero a partir de ahí poco a poco los locales fueron adaptándose a la situación y en la segunda parte dieron la vuelta al resultado.

RobertCovington fue el máximo anotador del encuentro con 23 puntos, 5 rebotes y 4 asistencias, Jeremi Grant logró 14 tantos y Jahlil Okafor, Isaiah Canaan y Hollis Thompson aportaron 12 puntos cada uno.

Bryant, que terminó con 20 puntos y 5 rebotes con 7 de 26 en tiros de campo, fue ovacionado desde el primer momento. El público se volcó con él y la organización de los 76ers preparó varios momentos especiales para que el escolta pudiese ser reconocido.

Julius Erving y Gregg Downer, el entrenador de Bryant en su época de instituto en Lower Merion, saludaron a la estrella de los Lakers en mitad de la cancha antes del comienzo del choque.

“No esperaba este tipo de reacción. Lo aprecio mucho. Fue muy muy especial”, dijo Bryant sobre el comportamiento de los aficionados en declaraciones de las que se hace eco Associated Press.