La guerra por conquistar la Final de la NBA continúa este jueves, donde los Guerreros de Golden State apostaran por acabar con el sueño de gloria de LeBron James y sus Caballeros en Cleveland.

James y sus hombres intentarán por primera ocasión en la final, ganar dos partidos en forma consecutiva y de esta manera extender la serie a un séptimo y decisivo partido, algo que los liderados por Stephen Curry tratarán de evitar a toda costa.

Los dirigidos por Steve Kerr tendrán que utilizar una alineación pequeña debido a la lesión que mantendrá a su centro titular Andrew Bogut, fuera de juego por las siguientes seis semanas, otorgándole la responsabilidad de defender la pintura a Draymond Green, quien tendrá que mostrar su mejor versión defensiva, ya que en esta zonafueron superados 46-30 en el quinto el duelo de la serie por los Caballeros.

En cuanto a los Caballeros, esperar la contribución de James y Kyrie Irving es lo más lógico en un partido de vida o muerte como lo es este sexto duelo de la final, pero esperar nuevamente un desempeño de más de 40 puntos de ambos, es algo que luce difícil y arriesgado, por lo cual la contribución de Kevin Love, el tercer hombre en importancia en la ofensiva del equipo, es de vital importancia.

James ha anotado 32, 25 y 41 puntos en los pasados tres encuentros, mientras Irving ha colado 30, 34 y 41 unidades, ambos han estado supliendo la deficiencia de Love, quien promedia siete puntos en la serie.

El aporte que se espera de este jugador es de cerca 20 puntos por encuentro y ante el desgaste que produce el esfuerzo realizado por las dos estrellas que lideran el conjunto en los pasados compromisos, el dirigente Tyronn Lue espera que su alero pueda sacar la cara este jueves.

En este tipo de partido es importante conseguir los puntos para mantenerse en la delantera, pero la defensa jugará un papel fundamental, los Caballeros deberán mantener su intensidad para evitar que Curry y Klay Thompson puedan hacer su juego de larga distancia, mientras los Guerreros deberán hacer énfasis en la defensa en ayuda ante las penetraciones al aro de James, el efectivo ataque de Irving en el juego uno-uno y en tratar de compensar la falta de estatura en la pintura.

Jugar en casa es un factor importante, pero no es un seguro para que los Caballeros logren el triunfo, ya que enfrentan un histórico 32-0, de los equipos que han caído debajo 3-1 en una final en la historia de la NBA y anteriormente se han visto en esta situación en un sexto partido en esta instancia de la temporada y no han salido bien librados.

El domingo 14 de junio del año pasado los Caballeros y los Guerreros se enfrentaron en el sexto partido de la final, en el mismo escenario que lo harán esta noche y con marca idéntica de 3-2 en favor de los Curry, quienes terminaron llevándose la victoria 104-91 y el título de campeones, a pesar de un superbo LeBron James que concluyó el partido con un triple–doble de  40 puntos, 14 rebotes y 11 asistencias.

Un refrán popular cita que “un rayo no cae dos veces en el mismo lugar”, pero solo al final del juego de este jueves se sabrá si los Guerreros repetirán la historia en la casa de James.