Con Andrew McCutchen, Starling Marte y Gregory Polanco, los Piratas cuentan con el trío más dinámico de jardineros en Grandes Ligas. De eso no hay duda.

Dentro y fuera del terreno, el guardabosque central McCutchen-oriundo de Ft. Meade, Florida-ha forjado estrechos lazos con Marte y Polanco, jóvenes dominicanos que patrullan las esquinas de los jardines. La alegría de los tres se ve más clara después de cada victoria de Pittsburgh, cuando se juntan en los jardines para realizar una de sus ya emblemáticas celebraciones.

"Ganar o perder, nos divertimos y vamos a compartir risas", dijo McCutchen al hablar de la unión entre él y sus dos compañeros de los jardines, bajo contrato para estar juntos al menos hasta el final de la temporada del 2018. "Eso puede ser en medio de momentos en que las cosas no nos estén yendo bien, pero nosotros sabemos apoyarnos uno al otro. Eso es lo bueno de nosotros. Nos vamos a ayudar en las buenas y las malas.

"Sabemos lo que hace reír uno al otro. Nos respetamos y eso nos ayuda a fortalecer esos lazos como equipo y como trío de jardineros".

McCutchen es el más veterano de los tres, con ocho años en las Grandes Ligas. También es el de más estrellato, con un premio al Jugador Más Valioso y cinco convocaciones al Juego de Estrellas en su haber. Marte y Polanco han sabido aprender del floridano en el equipo grande de los Piratas.

"Nosotros tres somos muy unidos", comentó Marte, quien se encuentra en su quinta temporada en Grandes Ligas y define como "un líder a seguir" a McCutchen. "Siempre estamos hablando las pequeñas cosas, bateo, fildeo. Nos estamos ayudando siempre para ser mejor como outfield y así fortalecer más al equipo.

"Y claro, a veces nos ponemos a relajar. Esas son las cosas que nos ayudan muchísimo a siempre estar ahí, contentos para disfrutar el juego y jugar fuerte".

De su parte, Polanco-en su tercera campaña con el equipo grande y con un nuevo contrato de cinco años y US$35 millones-se expresa contento de empezar su carrera compartiendo los jardines con dos jugadores de tanta calidad.

"Me siento feliz de ser parte de ese trío", manifestó "El Coffee". "Nos ayudamos uno al otro y yo les agradezco mucho a ellos, porque me han ayudado siempre en todo. Conocen más la liga, cómo jugarle a cada jugador; todo eso me ha ayudado bastante".

McCutchen, el estudiante de idiomas

Hoy en día, uno de los elementos más presentes en el béisbol es el intercambio de culturas, con tantos países diferentes aportando jugadores profesionales. En el caso del trío de McCutchen, Marte y Polanco, el primero ha hecho un esfuerzo por aprender el español y tiene a los otros dos jardineros titulares de Pittsburgh como especie "maestros".

"Necesito trabajar en mi español y ellos me ayudan con eso", dijo McCutchen.

Pero lo compartido entre culturas va mucho más allá del idioma.

"Son lecciones de la vida", afirmó McCutchen. "Todo el mundo se cría de manera diferente, sin importar de dónde sea, de los Estados Unidos, la República Dominicana, Venezuela…no importa. Pero podemos hablar de esas cosas porque en realidad estamos juntos más de lo que estamos con nuestras familias. Entonces, aquí uno llega a conocer de verdad a la otra persona, lo bueno y lo malo.

"Es un privilegio llegar a conocer todas esas cosas a través del béisbol".

Polanco también resalta ese lazo más allá del terreno.

"No todo ha sido béisbol, sino la personalidad de él", dijo el quisqueyano acerca de McCutchen. "Ha sido algo bien bonito, por ejemplo todo el interés de él en aprender el español.

"Es una gran persona; siempre le busca el lado positivo al juego cada día".

Agregó Marte: "La química que tenemos es muy buena. Siempre estamos en el dugout, gritando, apoyándonos. Y eso, aunque tú no tengas ánimo, te sube y te da energía. Nosotros somos un equipo alegre".