La Juventus Turín obtuvo este lunes, sin jugar, su 32 “scudetto” italiano de fútbol, beneficiado por la derrota del Nápoles ante el Roma (1-0), en el estadio Olímpico romano, lo que dejó a los napolitanos a 12 puntos de los juventinos, a falta de tres jornadas (9 puntos por jugar).

La victoria del Roma llegó con un tanto del belga Radja Nainggolan, en el minuto 89.

El conjunto juventino había ganado en la noche del domingo en terreno del Fiorentina (1-2), con un segundo gol decisivo a cargo del español Álvaro Morata (m.83), apenas trece minutos después de saltar al terreno de juego. Ello obligaba al Nápoles a ganar en Roma para impedir el alirón del Juventus.

Se esperaba, pues, un Nápoles agresivo, con todo su arsenal en busca de la meta local desde el primer instante. Y un Roma también luchando por un triunfo que le metiese a sólo tres puntos del equipo napolitano, en su lucha de desbancarle de la segunda plaza, para asegurar un cupo directo a la Champions League del próximo año.

La estrategia le resultó mejor a los romanos, dándole el título a la Juventus de Turín gracias al 1-0 en los minutos finales del encuentro.