¿Cuáles son las promesas de los tres candidatos?

Como de costumbre, lo suficiente para satisfacer a las asociaciones nacionales más pobres y pequeñas. Esto ha sucedido en el último medio siglo en la FIFA: redistribuir el aumento de los ingresos a las pequeñas “asociaciones miembros” en la FIFA, junto con promesas de más plazas para la Copa Mundial masculina (sobre todo para los países de Asia y África). La mayoría de los candidatos no tienen nada que ofrecer más allá de una vaga retórica de reforma.

¿Cómo podemos estar seguros que el sucesor no será tan corrupto como Blatter?

No podemos estar seguros. Pero el envalentonado comité de ética de la FIFA ha demostrado que tiene poder. Blatter tenía la intención de salir esta semana como el hombre que construyó la FIFA, como el administrador fiel del expresidente de la FIFA Joao Havelange, el que al introducir el proceso de ética salvó a la FIFA de las acusaciones de corrupción del régimen de Havelange. Blatter trató de presentarse como el “Sr. Arregla Todo”, quién saldría como el héroe reformista que limpió su propio desorden.

La prohibición de ocho años, con el presidente de la UEFA, Michel Platini (el compañero de carrera que Blatter presentó cuando lanzó su campaña presidencial en París en 1998), ha roto su plan, y sus eventuales sucesores realmente deben realizar lo que dicen en relación con un nuevo comienzo, un cultivo transformador, y un compromiso institucional con la transparencia en los procesos de toma de decisiones de la FIFA, en particular, sobre la redistribución financiera.

Algunos expertos dicen que sólo la abolición de la FIFA podría darle al fútbol un nuevo comienzo. ¿Cuál es tu opinión?

La FIFA puede sobrevivir a esta crisis. Es lo que el Comité de Reforma refiere como “un largo camino por delante” en el que la FIFA “necesita una reforma organizativa y cultural seria...” Como declaraba el informe de la comisión de reforma de diciembre de el año 2015: “El proceso de reforma que se pondrá en marcha en el  Congreso de la FIFA en febrero de 2016 debería ser el comienzo de una nueva era para la FIFA”.

Creo que esto es posible si el Congreso acepta las reformas, y se ponen a disposición los recursos para garantizar la comprobación de la integridad adecuada de todos aquellos que buscan contribuir a la misión del desarrollo de la FIFA.