A 17 meses del inicio del cuarto Clásico Mundial de Béisbol nadie habla de llenar los requisitos para pedir una sede de la primera ronda del torneo entre naciones que organiza Major League Baseball, mediante la empresa World Baseball Classic.

El tema probablemente sea rescatado cuando no haya tiempo suficiente para hacer las cosas que pide la organización del evento, cuya tercera versión ganó en forma invicta el equipo dominicano en 2013. Las principales peticiones de MLB están relacionadas con el estadio Quisqueya Juan Marichal y las mejoras que conocemos.  Un segundo cluhouse de visitantes está comtemplado entre los arreglos que el Gobierno habría aprobado para la celebración en febrero próximo de la Serie del Caribe, lo mismo que un palco de prensa y un área para reuniones.

El problema es que pasa el tiempo y no se está haciendo nada para que estos trabajos se comiencen, ya que todos son muy necesarios para el torneo de campeones de ligas invernales, y a la vez, argumentos para una petición de la sede que tanto desea el pueblo dominicano.

Si existe la decisión de no pedir la sede, quizas por motivos económicos, que lo anuncien y pasamos la página. Sería la forma responsable de hacerlo, no quedarse de brazos cruzados para luego “hacer bulto”, cuando ya no haya tiempo para hacer una petición exitosa. La Federación Dominicana de Béisbol, la Liga de Béisbol Profesional (si esta vez decide o la invitan a participar) y el propio Gobierno deben reunirse con este tema en agenda para decidir si queremos la sede o no. El pueblo la quiere, pero la experiencia dice que eso es lo que menos importa. Total, cara o barata, la celebración la pagaría el pueblo.

Mientras se decide lo del Clásico tenemos la Serie del Caribe encima y esos trabajos deben comenzar, para que el país deje de ser la sede más incómoda en toda la confederación. Y que no olviden la fachada y ornato del entorno del estadio que están mal. El patronato va bien con el cuidado del play y el estadio recibe los arreglos necesarios para el torneo invernal. Las necesidades para la Serie del Caribe y el Clásico Mundial son viejas y está bien que, esta vez, recaigan sobre el Gobierno. La continuidad y mantenimiento si podría ser cosa de el patronato del play capitalino, encabezado por los equipos Licey y Escogido.  

Regalen a este pueblo beisbolero el recuerdo de ver juntos a los mejores jugadores criollos.