Los Warriors de Golden State, con su inicio perfecto, han demostrado que lo sucedido la temporada pasada no fue una simple casualidad y para ello han tenido que poner en cancha algo más que a Stephen Curry y su extraordinario juego.

Curry es el líder indiscutible de los Warriors, su versatilidad en el ataque de los campeones de la liga ha sido letal para mantener su récord de 20-0 en este inicio de temporada en la NBA.

El “fenómeno” encabeza la NBA en puntos por partido con un promedio de 32 unidades por juego; además, es el líder en puntos de tres encestados, con 102, y en porcentaje en tiros libres, con 94.3% (116-124). Sus 6.3 asistencias por partido muestran que puede crear situaciones para que sus compañeros puedan producir.

En el aspecto defensivo, su contribución también ha sido de gran relevancia, es segundo en total de robos con 48 y tercero en porcentaje por juego en este mismo renglón con 2.4, esto junto a los 4.4 rebotes para redondear sus estadísticas esta campaña.

Sin duda alguna, estos números lo colocan, hasta el momento, como el favorito para repetir el premio de Jugador Más Valioso de la liga que conquistó la pasada temporada. Con este desempeño existen elementos que pueden pasar por alto en el gran momento que viven los Warriors.

Un ejemplo de esto lo constituye Draymond Green, un hombre alto que puede hacer daño tanto en la pintura como desde el perímetro, con grandes habilidades para pasar el balón.
 

Green, quien promedia 12.7 tantos por desafío, lidera el conjunto en rebotes con 8.5 y en asistencias con 7.3 por partido. Esta última estadística lo coloca como el sexto entre los mejores de la NBA. Los 145 pases que ha otorgado para lograr canastas lo posicionan como tercero en la temporada.

Ha sido la carta debajo de la manga de los campeones ante sus rivales, aprovechando el empeño que pone la defensa en tratar de detener a Curry.  
 

Klay Thomson, quien con sus 16.5 puntos es segundo en el conjunto, sigue siendo el segundo al mando en el barco, papel que ha aceptado y ha sabido llevar perfectamente.

El trabajo de la banca sigue siendo el complemento perfecto para los titulares, debido a que han podido desempeñarse con efectividad ante la sustitución de los estelares.

Esta labor de los sustitutos está encabezada por Andre Iguodala, con 8.6 puntos, 3.8 asistencias y 4.4 rebotes por duelo. El Jugador Más Valioso de la pasada final de la NBA es primero en porcentaje en lances de tres con 48.1% (Curry es noveno en este renglón).

Otro que se destaca es Festus Ezeli, quien como sustituto del centro Andrew Bogut, promedia la misma cantidad de rebotes (6.4) y mayor cantidad de puntos (8.2 a 6.4). Son resaltables los aportes de Leandro Barbosa (6.4 puntos) y Shaun Livingston (5.2).

El último y quizás el más importante es el cuerpo técnico, encabezado por el dirigente interino Luke Walton, quien ha llevado las riendas de la escuadra tras la lesión de Steve Kerr.

El equipo de técnicos compuesto por Ron Adams, Jarron Collins, Bruce Fraser, Chris DeMarco y Lachlan Penfold tiene el crédito por haber implementado un estilo de juego basado en la velocidad y el ataque de larga distancia, siendo Golden State el único equipo que tiene esas características en la liga. También han logrado que sus jugadores acepten los roles que les corresponden y den el máximo en el tabloncillo, en el tiempo de juego que se les otorga para competir.

Todo elemento es necesario para ganar y es algo que los Warriors han puesto en la cancha para demostrar que son una realidad.