Tras jugar 36 minutos ante los Bulls en el primer partido y todavía sentir algunos dolores en la espalda, ayer parece que LeBron James ya no sintió más molestias.

El alero disputó 31 minutos en el triunfo de los Cavaliers ante los Grizzlies por 76-106, y cuando acabó el partido se le pudo ver muy contento por sentir bien físicamente.

“La verdad es que ahora me siento muy bien”, explicó James, quien ha tenido que sufrir inyecciones antiinflamatorias durante las últimas dos semanas.

Love, de dulce

Sin duda el gran protagonista de la noche fue Kevin Love, quien fue el acicate de los Cavaliers en ataque y finalizó el choque con un excelso doble-doble de 17 puntos y 13 rebotes.

“Esto es lo que tenemos que ser. Es lo que somos. Para ser quien queremos ser, tenemos que seguir defendiendo a un alto nivel”, puntualizó James.