Dos días después de que fuese arrestado por una pelea en un bar en Michigan, Draymond Green ha querido explicar cómo se siente, a la vez que expresa su seguridad en que el asunto quedará resuelto rápidamente.

“Creo que cuando las cosas ocurren, hay que afrontarlas de cara. Mi equipo legal está trabajando en ello. Quedará resuelto pronto. Como figura pública, no puedo exponerme a ciertas situaciones. Aprenderé de ello y simplemente seguiré adelante”, señala en declaraciones recogidas por ESPN.

Green, en libertad tras pagar una fianza de 200 dólares, tiene el próximo 20 de julio la lectura de cargos. En caso de ser declarado culpable, se enfrentaría a un máximo de 93 días de cárcel y un multa de 500 dólares.

Por el momento, tanto los Warriors como la selección de baloncesto de Estados Unidos –a la que Green debería unirse en agosto para disputar los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro– están pendientes de conocer más detalles.