Los peloteros y los dueños de Grandes Ligas llegaron el miércoles por la noche a un acuerdo tentativo para un contrato por cinco temporadas, pacto que extenderá a 26 años la paz laboral en este deporte tras las ruinosas pugnas que caracterizaron las negociaciones durante las primeras dos décadas de la agencia libre.

Después de días de extensas negociaciones, los participantes llegaron a un acuerdo verbal unas tres horas y media antes de que expirara el contrato actual. Luego, trabajaron para redactar un memorándum de entendimiento, que debe ser ratificado por ambas partes.

“¡Es grandioso! Otros cinco años ininterrumpidos de béisbol”, destacó el cátcher de Oakland, Stephen Vogt, en un mensaje de texto.

Al anunciar el acuerdo, Grandes Ligas y el sindicato de jugadores indicaron que divulgarán los términos específicos cuando se redacte un borrador. “Contentos de que se haya logrado y de que el béisbol siga”, dijo Brandon McCarthy, lanzador de los Dodgers de Los Ángeles. Como parte del acuerdo, el experimento de que el Juego de Estrellas determine qué liga tiene ventaja de jugar en casa en la Serie Mundial llegará a su fin tras 14 años, dijo una persona familiarizada con el acuerdo a The Associated Press. La persona habló a condición de mantener el anonimato porque el trato no ha sido firmado aún.

En su lugar, el ganador del banderín con la mejor marca en la temporada regular será el que abra la Serie Mundial en casa.

Otro cambio importante: El periodo mínimo en una estadía en la lista de peloteros inhabilitados se reducirá de 15 días a 10. El tope del llamado impuesto al lujo comenzará a aplicarse a partir de los 195 millones de dólares en la nómina en el año próximo y de los 197 millones en 2018.