La NBA mantiene una moratoria de fichajes durante los primeros días de la agencia libre, lo cual sirve para tener tiempo de finalizar su balance fiscal y poder decidir cuál será el tope salarial de la siguiente temporada. Esa restricción es la que impide a los jugadores que ya han acordado un contrato poder estampar ya su firma y a sus equipos anunciar su fichaje.

Pero esta prohibición no afecta a los jugadores elegidos en primera ronda del draft. Al estar sujetos a una escala salarial ya prefijada desde que se firmó el último convenio colectivo en 2010, las cifras de su contrato no dependen del tope. De esta forma, los 76ers han podido conseguir ya una firma que esperaban seguramente desde el día en el que ganaron la lotería del draft, cerrando de forma oficial la contratación de Ben Simmons.

El propio ala-pívot australiano lo celebraba en su cuenta de Twitter, afirmando estar “feliz por decir que es una parte de la familia de los Sixers”, adjuntando una foto de la firma del contrato con el presidente de los 76ers Bryan Colangelo a su lado. Simmons se convierte así en el nuevo jugador franquicia de Philadelphia y en la mayor esperanza para sacar al equipo de las catacumbas de la liga. En lo que llevamos de agencia libre, los 76ers también han conseguido un acuerdo verbal por 3 años con el base Jerryd Bayless.

El debut de Simmons con el uniforme de Philadelphia, aunque sea de forma extraoficial, llegará este lunes. Los 76ers se estrenarán ese día ante Boston, el equipo en el que milita el número 3 del draft Jaylen Brown, en la liga de verano de Salt Lake City. Será la primera muestra de lo que Simmons podrá ofrecer en la NBA ya como jugador de pleno derecho de Philadelphia. Por normativa de la liga, su contrato será por cuatro años, con los dos últimos opcionales para el jugador.