En la historia de las Series de Campeonato en las Grandes Ligas, solo los Medias Rojas del año 2004 han superado un déficit 0-3, razón por la cual los Azulejos de Toronto saldrán con todo a buscar desesperadamente la victoria este lunes ante los Reales de Kansas City.

Para tratar de evitar esta situación John Gibbons pondrá su confianza en el brazo de Marcus Stroman, quien ganó el quinto partido de la Serie Divisional ante los Vigilantes de Texas.

Stroman estuvo casi toda la temporada fuera de rotación, recuperándose de una operación en su rodilla izquierda, pero lució bien desde el montículo ante Texas, permitiéndoles cinco carreras en 13 entradas, ponchando a nueve bateadores y transfiriendo a tres.

En esta ocasión, el derecho tendrá de frente a una alineación que no se da por vencida en ningún momento como la de los Reales y a un lanzador que viene de retirar a 18 bateadores en forma consecutiva: Johnny Cueto, en su última apertura (en la que igual que Stroman ganó el juego decisivo para su equipo).

La apuesta de los Azulejos en este encuentro deberá ser la de atacar a Cueto temprano en el partido, para tratar de que este no pueda mantenerse por seis episodios en la lomita, debido a lo efectivo que ha estado el relevo de la parte final de los Reales, que les han lanzado 6.2 entradas en blanco de tres hits y siete ponches.

Otro punto que los de Toronto buscarán en el encuentro es que su abridor pueda llegar lo más profundo posible. Su relevo ha sido un fracaso en los dos enfrentamientos previos, permitiendo tres carreras en cinco entradas, por lo que una labor dominante de Stroman le quitaría presión a su bullpen.

El bateo situacional es un factor que les ha pasado factura y que deberán aprovechar en el encuentro de este lunes si desean ganar, y más ante Cueto, que es un lanzador que sabe sortear los inconvenientes y reponerse ante situaciones difíciles.

En su labor del pasado miércoles ante los Astros de Houston, Johnny permitió un cuadrangular de dos carreras de Luis Valbuena, y luego de esto lanzó sin permitir ninguna libertad en las seis entradas siguientes; un ejemplo de por qué los de Canadá deben capitalizar cualquier situación para anotar carreras.

Tomando en cuenta que el aspecto histórico no les favorecería de caer en este partido, los Azulejos deben jugar como si no existiera el mañana.