La inauguración ayer de un Centro de Alto Rendimiento Provincial en La Vega devuelve  parte del optimismo inicial de los que esperamos un cuatrenio de realizaciones en el deporte nacional, vía Miderec.

Las aspariciones del ministro Danilo Díaz habían tomado el camino del populismo recientemente con presencia en actos que no implicaban realizaciones. No me malinterpreten: el ministro debe decir presente en actos con atletas y apoyar actividades, eso está bien. Pero estos apoyos no deben dominar la agenda.

Lo de ayer es un avance y promete mucho: Un centro para 40 atletas de alto nivel que podrán mantener el ritmo de preparación para el alto rendimiento sin abandonar su provincia. Esta es una magnífica   forma de que las federaciones nacionales tengan “su finca” en cada provincia o región.

Así  las preselecciones tendrían a sus prospectos concentrados antes de que pasen al equipo nacional, pero en una etapa en la que ya se perfilan hacia la alta competencia.

La concentración es vital para lograr resultados y el país debe abocarse a lograr mejores métodos en ese sentido. Estamos entrando en el último mes de los primeros 100 días de gobierno y el ministro Díaz da un señal contundente de que vino a fungir y no a fingir en la cartera deportiva.

El deporte nacional necesita trabajo, no solo del ministro, sino de todos los implicados. Y los cercanos a Díaz están obligados a encauzarlo por el camino de las realizaciones y no de la gestión popular. Si puede ser popular en base a realizaciones, recibimos el bono.

Que los centros de alto rendimiento se hagan en todo el país. Si los presupuestos para que sean provinciales son altos, un modelo regional sería un avance. Aprovecho para clamar otra vez por el arreglo de la Villa Olímpica. Perdón por la insistencia, pero ahí duermen los que representan mi Bandera.