El tropiezo del Preolímpico de México no quita valor a la trayectoria de éxito que mantiene el baloncesto dominicano, amén de que es un momento para reflexionar sobre los pasos a dar a corto y largo plazo.

La mayor bondad del período de avance de nuestro básket es sostener resultados positivos en las categoría de desarrollo con presencia en los mundiales U-19, celebrado  en junio de este año en Creta, Grecia, y U-17  pautado para el 2016 en una ciudad española por determinarse.

El peso específico de avanzar al Mundial en la versión de España 2014 es inmenso e indudablemente uno de los dos grandes logros de la historia del equipo nacional, junto a la otra participación mundialista en Manila, Filipinas 1978. Pero redondear los logros de la selección absoluta con conquistas similares en categoría menores es un hito que solo presenta nuestro voleibol femenino.

Fue imposible contar con los NBA Karl Towns y Al Horford y los aspirantes a quedarse en la gran liga, Luis David Montero, Ronald Robert. Aún pienso que si el dirigente Kenny Atkinson hubiese abordado el equipo de otra manera, los resultados eran mejorables, pero eso no tiene arreglo.

El punto es no dejar caer el avance de los equipos nacionales de baloncesto masculino (el femenino es una historia aparte que ya abordaremos). La continuidad de la empresa Southgate y el gerente Eduardo Najri es vital para que el equipo de mayores se reencuentre con los éxitos del pasado reciente.

La suerte juega su parte en cuanto a la disponibilidad de los mejores jugadores dominicanos, pero si caemos en la falta de gerencia que caracterizó etapas pasadas de nuestra selección, es imposible lograr avances.

El de baloncesto masculino es el equipo más seguido por el público dominicano, y en consecuencia, una fuente de sentimientos que se manifiestan en la misma dirección de los resultados.

Fedombal, que mantenga el trabajo que ha permitido que crezca el número de dominicanos en los entrenamientos de los equipos de la NBA y en universidades de la NCAA. México es una experiencia de la cual aprender, jamás un motivo para que surja el pesimismo en nuestro baloncesto.

Porque si llega un evento en el que el país pueda contar con todo su material, aún las potencias europeas tendrán que emplearse a fondo contra todo el talento con que cuenta el país en estos momentos.

El básket nace en los clubes y qué mejor para celebrar el “Día de los Clubes” mañana viernes que un soplo de optimismo para el segundo pasatiempo nacional. Mientras tanto, a planificar el próximo ciclo.