Pese a que se quedaron cortos de capturar la primera corona de la franquicia desde 1948 al caer ante los Cachorros de Chicago en el Juego 7 de la Serie Mundial, los Indios de Cleveland tienen muchos motivos para mirar hacia el futuro con optimismo.

Para empezar, la Tribu, que tuvo marca de 94-67 en la campaña regular del 2016 para capturar el título de la División Central de la Liga Americana, llega al invierno con pocas interrogantes en su roster.

Los veteranos Coco Crisp, Rajai Davis y Mike Napoli podrán convertirse en agentes libre ahora, pero el núcleo del equipo - integrado por el campocorto puertorriqueño Francisco Lindor, el antesalista dominicano José Ramírez, el intermedista Jason Kipnis y en el pitcheo Corey Kluber, el venezolano Carlos Carrasco y el quisqueyano Danny Salazar, entre otros - es bastante joven y se mantendrá intacto para el 2017 y en adelante.

Otras piezas fundamentales de los Indios en el 2016 - incluyendo a los jardineros Lonnie Chisenhall y Tyler Naquin, el abridor Josh Tomlin y los dos cátchers del club, el boricua Roberto Pérez y el brasileño Yan Gomes - también están bajo control contractual del equipo.

Además, Cleveland tendrá continuidad en la cueva, ya que el piloto Terry Francona está firmado hasta que termine la temporada del 2018 y su convenio incluye opciones tanto para el 2019 como el 2020.

"Considero que nuestra organización está bastante saludable ahora mismo, tomando en cuenta los jugadores que tenemos bajo contrato y en las etapas de sus carreras en las que se encuentran", expresó Francona, quien en cuatro campañas como manager de los Indios tiene marca de 352-294.

En la temporada regular del 2016, los Indios terminaron en el segundo lugar del Joven Circuito con 777 carreras anotadas y se perfilan como una potencia al bate de cara al 2017. Lindor, de 22 años de edad, bateó .301 con 15 jonrones y 78 carreras producidas en su primer año completo en Grandes Ligas. Ramírez fue una revelación al encabezar el equipo con promedio de .312 y conectar 11 bambinazos con 76 carreras empujadas. Kipnis impuso una marca personal con empalmar 23 vuelacercas. Y el bateador designado del club, el dominicano Carlos Santana -cuyo contrato incluye una opción del equipo para el 2017 - disparó 34 jonrones cuadrangulares y remolcó 87 carreras.

En el 2017, el ataque ofensivo de los Indios se beneficiaría también del regreso en salud de Michael Brantley. El jardinero, quien disputó apenas 11 partidos este año debido a una lesión en el hombro derecho por la que tuvo que ser operado por segunda vez en agosto, bateó .319 con 35 jonrones y 181 carreras producidas por Cleveland entre el 2014 y el 2015.

La rotación de los Indios también goza de estabilidad para el 2017. Kluber, quien sumó 18 victorias en el 2016, está bajo contrato hasta que concluya la temporada del 2019, con opciones del club para el 2020 y el 2021. La Tribu también debe de tener en salud a Carrasco y a Salazar para la próxima temporada. Ambos lanzadores estuvieron fuera de acción en la recta final de la campaña regular por lesión.

Salazar, quien lleva marca de 33-27 en 85 aperturas como ligamayorista y junto a Lindor y Kluber representó a Cleveland en el Juego de Estrellas en julio, se recuperó a tiempo para lanzar en la Serie Mundial como relevista, pero no abrió partido alguno del Clásico de Otoño.

Dado lo que ya han logrado sus pupilos en medio de la adversidad, ¿ve capaz Francona a la Tribu de regresar a la Serie Mundial en un futuro cercano?

"Pueden pasar tantas cosas que la verdad no se sabe", dijo Francona. "Por ejemplo, este año no tuvimos a Brantley. No anticipábamos eso.

"Pero debemos de tener de regreso a Salazar y a Carrasco. Digo, no tienen nada que los mantendría fuera de acción, pero las cosas pasan. Uno espera tener la profundidad necesaria para superar algunos contratiempos. Pero siempre y cuando tengas pitcheo, parece que tienes posibilidades".