Ocho temporadas en Los Angeles Lakers. Tres anillos de púrpura y oro con tres premios al MVP de las Finales. Un MVP de la temporada regular. Innumerables selecciones en los equipos All-NBA y en el All-Star. 27 puntos, 11,8 rebotes, 3,1 asistencias y 2,5 tapones de media por partido en sus ocho años en California. Y más allá de galardones y estadísticas, una forma de dominar las pinturas de la NBA que cambió por completo la liga.

¿Qué más se puede pedir a un jugador para elevarlo al altar de ‘leyenda’? Shaquille O’Neal ya tiene su número ’34’ retirado en la franquicia angelina, pero el homenaje a su figura llegará más allá: los Lakers construirán una estatua en su honor en el Staples Center.

Shaq se unirá así a Jerry West, Magic Johnson y Kareem Abdul-Jabbar. Un cuarteto tan mágico como mítico, unos elegidos de entre elegidos y unos representantes históricos de un equipo que si de algo anda sobrado es precisamente de historia. Seguramente no tardará en sumarse un nuevo miembro a este club VIP y con él un debate sobre si el ‘8’, el ’24’ o ambos; pero ya llegarán esas líneas cuando llegue ese momento.