Los Leones del Escogido complicaron sus posibilidades en la Serie del Caribe 2016 al perder dos cerrados choques ente México y Venezuela y su compromiso del jueves ante los Cangrejeros de Santurce (Puerto Rico) adquiere la etiqueta de “juego grande”, una jornada de vida o muerte para el campeón dominicano.

Los locales batallan con la horrible sensación de que pudieron haber ganado cada uno de sus dos partidos y este es un elemento que presiona.

La principal causa de la derrota del primer partido fue un pobre bateo situacional, documentado en el 7-0 con corredores en posición anotadora, cuyo saldo fueron siete hombres dejados en las bases. En el segundo choque, el pitcheo no fue capaz de sostener ventajas.   

Así las cosas, los rojos han fallado al no juntar las cosas en sus dos partidos. No batearon cuando sus pitchers hicieron el trabajo y sus lanzadores fallaron la noche que la ofensiva dijo presente. Los Leones pegaron 12 hits contra 11 de los venezolanos en la jornada del martes. Es decir, el Escogido necesita redondear su juego el jueves.

El día libre del miércoles deberá hacer bien al equipo dominicano y el nuevo formato le abre posibilidades, siempre y cuando ganen sus partidos restantes ante Puerto Rico y Cuba. Una victoria podría bastar para juego para estar en la semifinal del sábado, tal como ocurrió con Cuba en San Juan 2015, pero eso de depender de la pizarra ajena, es un serio peligro.   

César Valdez es el abridor de los Leones en el choque. Se trata de un derecho de 30 años con un excelente desempeño en todo el 2015, primero en la Liga Mexicana (verano) con Olmecas de Tabasco y luego con Tigres del Licey en el invierno dominicano.

Valdez compiló 11-6 con 2.63 en la pelota mexicana con 23 aperturas y 160 entradas de labor. Ponchó a 161 contrarios en una muestra del poder que conserva.

En la pelota criolla, su récord fue 2-1 y 3.07 en tres salidas de la serie regular. En la semifinal, tuvo 1-0 y 0.96, tres aperturas con apenas dos carreras limpias permitidas en 18 entradas y abanicó a 16.
Sin dudas, Valdez es una fortaleza de los Leones en el papel, pero en la lomita se verá si tiene el ritmo para contener a los puertorriqueños.

El relevo es un problema para los rojos, especialmente si el abridor no va lejos y el dirigente Luis Rojas tiene que acudir temprano a sus bomberos, como sucedió en el juego contra Venezuela, en el que Adrián Salcedo solo transitó 2.2 entradas.

El bateo de los rojos es balanceado y si los hits oportunos llegan, se darán un chance grande en el juego. La defensa ha estado pobre con cinco errores en dos juegos.
Juntar todo: he ahí la clave.