Los Memphis Grizzlies han sido uno de los equipos más afectados en la presente campaña por la cada vez más preocupante plaga de lesiones que sufre la NBA año tras año.

Aun así, permanecen quintos en el Oeste con más de seis partidos de ventaja sobre los novenos, Utah Jazz, por lo que apuntan a convertirse en el equipo de Playoffs con más jugadores diferentes en plantilla en una temporada.

Tras contratar a Jordan Farmar y deshacerse por el camino de Briante Weber, la franquicia ha decidido firmar un segundo contrato de 10 días a Ray McCallum, ex jugador de Sacramento Kings que ha disputado este curso 31 partidos con San Antonio Spurs.

Los números del base en su primer acuerdo temporal en Tennessee han sido de 8,5 puntos, 2,8 asistencias y 1,7 rebotes en 24,3 minutos por partido, con un 38,5% de acierto en tiros de campo y un 50% —9 de 18— en triples.

En el periodo que abarca su nueva estancia en Memphis los Grizzlies se enfrentan a Lakers, dos veces a Spurs, una a Raptors y otra a Nuggets.

Es decir: un partido en el Staples que supone el último de Kobe Bryant frente a Memphis; tres frente a dos de los mejores equipos de la NBA como son Toronto y San Antonio; y la que quizá sea una buena oportunidad de lucirse frente a una franquicia en tierra de nadie como Denver.