Luego de propinarles una paliza a los Filis el domingo en el Citi Field, los Mets se encuentran en Miami para la primera fase de su última gira de la temporada regular, sin saber si volverán a jugar frente a su propia fanaticada este año.

La novena de Queens llegó al lunes ocupando el primer Comodín de la Liga Nacional, con ventaja de un juego sobre los Gigantes de San Francisco. Un tercer equipo, los Cardenales de San Luis, les pisan los talones.

Ante el sinfín de lesiones que han sufrido los Mets este año, el simple hecho de estar en la pelea por los playoffs es improbable e impresionante.

Dos pilares de la rotación de Nueva York, los derechos Matt Harvey y Jacob deGrom, han quedado fuera de acción tras ser operados este año - el primero para aliviarle síntomas del síndrome de abertura torácica y el segundo para repararle el nervio ulnar del codo de lanzar. A la vez, luce dudoso que el zurdo Steven Matz vuelva a treparse a la lomita este año debido a una lesión en el hombro izquierdo.

Los Mets también esperaban contar con el regreso del abridor Zack Wheeler, pero el diestro sufrió varios contratiempos en su rehabilitación de una cirugía Tommy John y no llegó a lanzar por el equipo grande.

Dichos percances han obligado al manager Terry Collins a darles la bola a novatos como el diestro Robert Gsellman, de 23 años de edad, quien debutó en la Gran Carpa a finales de agosto y mejoró su foja a 3-2 el domingo al lanzar siete innings en blanco ante Filadelfia en la victoria de los Mets por 17-0. Seth Lugo, el dominicano Rafael Montero, Logan Verrett y Sean Gilmartin también han tenido que hacer aperturas por Nueva York.

Los Mets también han sufrido bajas sensibles en el cuadro interior. Luego de perderse gran parte de la campaña del 2015 tras ser diagnosticado con estenosis de la espina dorsal, el tercera base y capitán del equipo, David Wright, fue operado en junio de este año para repararle un disco herniando en el cuello. El veterano no volverá a lugar en esta temporada.

A principios de septiembre, el segunda base Neil Walker también pasó por el quirófano, para repararle un disco herniado en la espalda. Y el primera base Lucas Duda regresó al terreno de juego hace apenas unos días luego de perderse aproximadamente cuatro meses por una fractura en la parte inferior de la espalda.

Ahora mismo, el utility venezolano Wilmer Flores se encuentra fuera de acción por una lesión en la muñeca derecha.

En medio de tantos contratiempos, los Mets cayeron por debajo de .500 en agosto, pero han ganado 23 de sus últimos 34 partidos. El repunte se debe a los aportes de jugadores como el torpedero venezolano Asdrúbal Cabrera, quien bateó .405 en agosto y lleva promedio de .337 con seis jonrones y 15 remolcadas en lo que va de septiembre; el infielder dominicano José Reyes, quien regresó a los Mets como agente libre en junio y les ha brindado energía y batazos claves, a la vez que ha estabilizado la esquina caliente; y el jardinero veterano Curtis Granderson, quien tras un comienzo lento se ha volado la cerca ocho veces en septiembre.

"Hemos tenido muchas altas y bajas…pero estamos jugando muy buena pelota ahora. Esperamos seguir así", dijo el jardinero dominicano de los Mets, Juan Lagares, quien también ha perdido tiempo por un desgarre en el pulgar izquierdo.

Es poco probable que los Mets estuvieran en la pelea ahora mismo si no fuese por el trueno que ha aportado toda la temporada el cubano Yoenis Céspedes, quien pasó a Nueva York en un canje con los Tigres en julio del año pasado. Gracias a su rotación de lujo y al bate de Céspedes, en el 2015 los Mets alcanzaron la Serie Mundial por primera vez desde el 2000 y los playoffs por primera ocasión desde el 2006.

"Este mismo equipo demostró el año pasado, en los dos últimos meses, que sí se puede", expresó Céspedes. "[Este año] pasamos un agosto malo y en septiembre ahora hemos vuelto a demostrar que sí podemos. La mentalidad que tenemos nosotros ahora mismo es que sí se puede. Con esa mentalidad salimos al terreno y por eso estamos viendo los resultados que estamos teniendo".

En el noveno inning el domingo, los fans presentes en el Citi Field comenzaron a corear "we want playoffs" (queremos playoffs). En los próximos días, Céspedes y los Mets lucharán para complacerles.

"Definitivamente, nuestro plan es volver a jugar delante de ellos", dijo Collins. "Tenemos que salir a dar la pelea esta semana".