Los Pistons volverán a jugar en la ciudad de Detroit 29 años después. La franquicia de la Motor Town ha oficializado por todo lo alto su traslado al Little Caesar Arena a partir de 2017.

“Este es un día histórico para nuestra franquicia y para la ciudad de Detroit”, destacó Tom Gores. “Nos estamos mudando a un nuevo y bello escenario que proporcionará una experiencia de vanguardia. Estamos invirtiendo en el futuro de los Pistons”, añadió.

“Siempre he pensado que una franquicia es un activo comunitario con el poder de inspirar a la gente”, admitió. “Hay una gran responsabilidad unido a eso, pero también un gran beneficio. Pero no solo para la ciudad de Detroit, sino para toda la región. Detroit está creciendo, reinventándose a sí misma. Y los Pistons están haciendo lo mismo. Todos juntos. No podríamos estar más emocionados con esto”, explicó.

El propietario ya anunció la construcción de su nuevo pabellón que comenzó en el pasado abril con un coste total de 732,6 millones de dólares. El nuevo hogar de los Pistons tendrá una capacidad para 20.000 espectadores, contará la última tecnología y acogerá los partidos de los Red Wings de la NHL.

Este será el último año que jueguen como locales en el Palace de Auburn Hills, situado a casi 50 kilómetros del centro de la ciudad. A partir del próximo curso la NBA volverá al Downtown de las calles de Detroit.