Llegando a esta Serie Mundial, el enfrentamiento en boca de todos era el de los lanzallamas jóvenes de los Mets contra los bateadores aguerridos de los Reales, que eran expertos haciéndole contacto a la recta.

Después de dos partidos y 23 innings, la ventaja en ese sentido-al igual que la serie-pertenece a Kansas City.

Más allá del número más importante, que es que los Reales llevan dos victorias y los Mets ninguna hasta ahora, hay un dato en particular que revela la tendencia a favor de Kansas City: En el Juego 2 del miércoles, Jacob deGrom no provocó ni un solo swing en blanco de parte del lineup de los Monarcas.

"No dan swings en blanco", dijo deGrom después de permitir seis hits y cuatro carreras al cargar con la derrota en el Kauffman Stadium. "Ponen la bola en juego".

Eso quedó a manifiesto en los primeros dos choques del Clásico de Otoño. Matt Harvey y Jacob deGrom llegaron a esta serie con 18 y 27 ponches, respectivamente, en tres salidas de postemporada cada uno. Pero en un total de 11 entradas entre ellos del martes al miércoles, abanicaron a apenas cuatro (dos cada uno).

"Son muy, muy buenos", dijo acerca de los bateadores de los Reales el manager de los Mets, Terry Collins. "Una cosa que ellos saben es que nosotros tiramos strikes. Entonces, pueden estar atentos a un pitcheo en la zona de strike y conseguir algo.

"Tienes que hacer pitcheos de calidad. Si no, te van a dar hits".

Otro factor podría ser el cansancio.

Ya se ha hablado mucho de los límites de entradas de Harvey durante la temporada regular, debido a su cirugía Tommy John en el 2013. A esta altura, Harvey lleva un total de 208.0 entradas en el 2015, por mucho la mayor cantidad en su joven carrera profesional. Y el mismo deGrom, quien también se sometió a una operación para reconstruirle el codo hace unos años, ha tirado 216.0, muy por encima de su mayor cantidad antes de este año.

"Ustedes me conocen. No hago excusas, pero ciertamente ésa es una posibilidad", dijo Collins al ponérsele el tema de la fatiga entre sus lanzadores jóvenes. "No voy a decir que no lo sea.

"Pero estamos en la Serie Mundial. Tenemos que hacer los pitcheos y no los estamos haciendo".

El resultado de no realizar los pitcheos indicados ha sido muchos batazos de calidad de parte de los Reales, que se preparan para medirse a los Mets en el Citi Field de Nueva York en el Juego 3 el viernes.

En dicho partido, otro abridor con recta se acerca a las 100 millas por hora, Noah Syndergaard, se subirá a la lomita para medirse al ataque de Kansas City.

"Ellos han hecho exactamente lo que le gente dijo, que es poner la bola en juego", dijo Collins. "Tienes que tener movimiento en la bola. Tienes que variar las velocidades.

"Si continúas atacando la zona, ellos van a poner la bola en juego. Eso es lo que hicieron. Tenemos que hacer los ajustes pitcheo por pitcheo".