San Antonio sigue siendo el visitante más temible de la NBA. Tras asaltar Washington y llevarse el triunfo por 100-112, el equipo de Gregg Popovich sumó su 10ª victoria en 10 partidos disputados fuera de casa. Con este resultado, los Spurs no solo se consolidan en la parte alta de la clasificación, sino que igualan el tercer mejor comienzo de la historia de la NBA a domicilio. Solo los Warriors de 2015-16 (14 victorias fuera de casa para abrir la temporada) y los Knicks de 1969-70 (12) superan a la franquicia tejana.

Solidez de vieja escuela

Además, San Antonio sumó su novena victoria consecutiva contando partidos en casa, una racha solo superada actualmente por los Warriors (10). Para ello, los Spurs disfrutaron del mejor Tony Parker de la temporada (20 puntos), además de los habituales LaMarcus Aldridge (24 puntos y 7 rebotes) y Kawhi Leonard (19 puntos, 5 asistencias y 3 robos), además de una espléndida aportación del banquillo pese a la ausencia de Manu Ginóbili por descanso, especialmente de un Jonathon Simmons omnipresente.

Tras un comienzo igualado en el que la pareja formada por Bradley Beal (25 puntos, 6 rebotes y 5 asistencias) y John Wall (21 puntos) marcaron el ritmo de los Wizards, San Antonio pasó a controlar el partido. El equipo tejano, aún sin un baloncesto deslumbrante, ha encontrado un perfecto equilibrio en su juego. Además, sus veteranos parecieron sentirse mejor que Washington, ambos en pleno “back-to-back“, llegando con mejores piernas y sensaciones al final del encuentro.

Sin opciones para Washington

Los Wizards, frustrados por algunas decisiones arbitrales (Markieff Morris fue expulsado al recibir dos técnicas por protestar), nunca encontraron la fórmula para detener el ataque de San Antonio o al menos encontrar opciones anotadores más allá de su pareja exterior. La dependencia en John Wall y Bradley Beal para superar con éxito la correosa defensa de los Spurs fue excesiva, dejándoles cada vez más lejos de San Antonio en el marcador hasta los minutos basura finales.

Washington tuvo al menos el consuelo de ver debutar al pívot francés Ian Mahinmi (1 punto y 1 rebote en 14 minutos), lesionado desde pretemporada, pero no pudo evitar una derrota que corta su mejor momento de la temporada, habiendo ganado tres de los cuatro partidos de la temporada. Por su parte, los Spurs se colocan con un balance de 14-3, en apretada pelea con Warriors y Clippers por el dominio del Oeste.