Aroldis Chapman no puede remediar lo que aflige a la ofensiva de los Yankees, pero de todos modos el club está ansioso por contar con el lanzallamas cubano para situaciones de rescate a partir de la próxima semana.

El zurdo viene entrenando en el complejo de liga menor de los Yankees en Tampa, Florida y se espera que haga dos presentaciones más en la Liga de la Costa del Golfo antes del 9 de mayo, cuando terminará de cumplir una suspensión de 30 días por violar la política de violencia doméstica de MLB.

"Creo que [la presencia de Chapman] extiende más nuestro bullpen", dijo el capataz de Nueva York, Joe Girardi. "Quizás uno use a los muchachos de una manera un poco distinta, lo cual creo que ayuda".

El manager agregó que si los Yankees llegasen al noveno inning esa noche con la ventaja sobre los Reales, acudiría a Chapman para el salvamento y usaría al diestro Dellín Betances y al zurdo Andrew Miller como preparadores de mesa.

"Estoy seguro de que no ve la hora de llegar y ayudar, pero por ahora no es parte de la fórmula", dijo el gerente general de la novena de Bronx, Brian Cashman, acerca de Chapman. "Es una de esas situaciones en las que es mejor no tener noticias.

"Uno se mantiene pendiente de sus presentaciones y de los comentarios que deja el coach de pitcheo en los informes de los juegos, pero no estoy en el teléfono cada dos días ni semanalmente [diciendo], 'Dime lo que está pasando'. Está haciendo su trabajo y eso es bueno". Betances llegó a la acción del miércoles con efectividad de 3.09 en 12 juegos, a pesar de que ha permitido jonrones en cada una de sus últimas tres presentaciones, mientras que Miller ha lanzado 10 innings en blanco en los que ha permitido cuatro hits, ha ponchado a 16 bateadores y no ha otorgado boletos.

Girardi dijo que es "muy posible" que la llegada de Chapman le permita flexibilidad para usar a Miller, dependiendo de la situación.

"Esperemos a ver qué pasa", agregó el dirigente. "Preocupémonos por eso cuando llegue".