Óscar Bautista está enterado de todo lo que pasa en los deportes profesionales y no baraja la discusión sobre el mejor jugador de la NBA. Este fanático de Lebron James no se limita a hablar de baloncesto, también lo juega, y es uno de más de 2,000 atletas del país que ignoran una condición especial innata para practicar deportes.

Olimpíadas Especiales alberga a estos atletas con amor, paciencia y la dedicación de los entrenadores voluntarios.  Este programa nació en 1962 al nivel internacional y el país lo adoptó en 1989 a través de la entonces Secretaría de Educación. Es un programa que transforma la vida de niños y adolescentes con habilidades y condiciones diferentes, integrándolos a la sociedad.

Katty Nicasio es la directora del programa. “Lo más lindo es que no estamos buscando el mejor sino que cambiamos vidas a través del deporte”, explica. Las familias se unen en torno a la condición de sus niños pero son las madres las que asumen la responsabilidad en la mayoría de los casos. “Las madres apoyan más que los padres. Aparte de ser madres son enfermeras ‘todólogas’. Además de asumir los quehaceres de la casa, tienen que llevarlos a terapia y trabajar con la inclusión”, relata Katty, quien se enganchó en el proyecto acompañando a su sobrina  Lorena Frigatti, quien ya tiene 22 años de edad.

Con una ínfima subvención gubernamental de 40 mil pesos mensuales, el programa necesita aportes y Nicasio llama a las empresas a canalizar parte de su responsabilidad social por esta vía. También aboga por la integración escolar. “Ojalá empresarios y colegios puedan abrir un espacio para cada niño diferente”, dijo.

Arnoldo Aguilera es el director deportivo, con varios entrenadores a cargo, todos voluntarios. “Tenemos un programa con los jóvenes menores de siete años en el que los vamos integrando y probando sus habilidades atléticas para observar qué deporte les gusta. Así nace un atleta especial”.

Los atletas y sus madres se refieren con orgullo a sus participaciones en eventos internacionales, en los que han conquistado múltiples medallas.

El experto

“Mientras uno lo ocupa en cosas positivas, eso le favorece en su condición. Óscar siempre está pendiente de los deportes y se informa de todo lo que está pasando con los jugadores famosos”.  
Juana Carpio-Madre de Oscar.

Campeona

“Ella Juega boliche y dice que es campeona mundial, igual que Aumí (Guerra). Es completa porque juega varias disciplinas como voleibol y natación. Tiene los genes porque yo fui volibolista de la selección”.
Dinora Camilo- Madre de Diomaris Masiel.

Familia

“Mi hijo tiene 27 años haciendo deporte aquí y ha aprendido a socializar y a manejar sus sentimientos especiales. Juega baloncesto. Mis nietos ahora están comenzando. Samuel no es especial, pero viene”.
Josefina Schulze- Madre de Pablo y abuela de Moisés y Samuel.

Alternativa

“Aquí fuimos recibidos en una familia. Esta fue en su momento mi única alternativa y se convirtió en mi mejor opción. Es difícil tener un hijo especial en la casa todo el día. Él acogió a todos como su familia”.
Kenia García-Madre de Omar Alexander.

Voluntaria

“Mi hijo juega softbol y yo soy entrenadora de atletismo. Estos niños han ganado muchas medallas internacionales y ponen mucha dedicación en el deporte que eligen”. Argentina Polanco-Madre de Yerlin.

Los responsables

“Ellos no quisieran que les den vacaciones nunca, ya que esto es una familia. Aquí hay un respeto y código de conducta para atletas, padres y entrenadores con el que todos cumplen”. Katty Nicasio junto a Arnoldo Aguilera.