El 7 de noviembre de 1991, la NBA se despertó de golpe de los dorados años 80, y lo hizo con uno de los anuncios más tristes de toda su memoria. “Debido a que tengo el virus del VIH, tengo que retirarme de la NBA. Hoy mismo”, dijo Magic Johnson entonces. No era solo un retiro, parecía una sentencia de muerte.

Este lunes se cumplieron nada menos que 25 años desde que Magic Johnson anunció su primer, y obligado, adiós profesional.

“Hasta entonces pensé que lo más difícil que había hecho en mi vida era jugar contra Michael Jordan y Larry Bird, pero desde ese día empecé la lucha de mi vida. Empecé a percibir lo mucho que Dios estaba influyendo en mi vida. Mi fe me dio fuerza para levantarme y decirle al mundo que había contraído el virus del VIH“, escribió este lunes el propio Magic en The Playbook.

Desinformación

El VIH apenas llevaba década y media sacudiendo el mundo occidental, y tampoco se conocían demasiados detalles del virus.

El anuncio de Magic hizo temblar las placas tectónicas de la NBA y del mundo del deporte. Más todavía cuando la concepción primaria del VIH era como un mal endémico y exclusivo de la comunidad LGTB.

“¿Es Magic Johnson, el ídolo de los niños, gay”?, se preguntaba medio mundo tras aquella mañana.
Desde entonces, “sentí que era mi deber educar en lo que pudiera sobre la enfermedad. Hoy, aun sigo haciendo todo lo que puedo para dar conciencia y educación sobre esta enfermedad en la sociedad”, añadió Magic en su comunicado de esta mañana.

Y además, en su concurrida cuenta de Twitter, Johnson agradeció  todas las muestras de respeto recibidas. Incluido un e-mail directo del portátil de Adam Silver, comisionado de la NBA.

Después de 1992

En los años posteriores a contraer el virus, Magic pudo hacer muchísimas cosas. Volvió a terminar la temporada 1991-92,  fue MVP del All-Star ese mismo año; volvió a jugar en la campaña 95-96; ganó la medalla olímpica en Barcelona 92; entrenó a los Lakers (1994) durante un puñado de partidos; y a través de su fundación –Magic Johnson Foundation–, sigue avanzando en la concienciación social sobre el VIH y en el apoyo a quienes sufren esta enfermedad.

Además, Magic también es un  empresario y copropietario de diversas franquicias del deporte estadounidense. De hecho, tiene una parte de la propiedad de Los Angeles Lakers.