A los Filis de Filadelfia les encantaría contar con un bateador derecho de poder que sea capaz de producir muchas carreras año tras año y piensan que ese pelotero pudiera ser el tercera base dominicano Maikel Franco, siempre y cuando logre pulir aspectos propios de su excesiva agresividad con el madero.

Entretanto, el propio antesalista de la tierra del merengue reconoce que necesita trabajar en ciertos detalles para ser bien útil a su organización al punto de poder emular a su ídolo, el también tercera base quisqueyano Adrián Beltré, de los Rangers de Texas.

"Ha sido un buen bateador a lo largo de su carrera en las ligas menores", describió el manager de los Filis, Pete Mackanin. "Aún cuando en este momento no tenga un promedio alto, es un bateador peligroso. Es un productor de carreras que va a alinear del tercero al sexto en el orden.

"Solamente necesita mejorar su disciplina en el plato", acentuó Mackanin del jugador que promedia .378 con nueve carreras impulsadas en 10 partidos recientes como visitante. "Creo que tiene un swing demasiado grande".

Ascendido por los Filis a las Grandes Ligas en el 2014, Franco, un ex receptor, dejó huella de su calidad en el 2015, cuando conectó 14 bambinazos e impulsó 50 carreras en apenas 304 turnos.

En el 2016, ha alineado primordialmente de tercero y cuarto en el orden, prueba inequívoca de que MacKanin aprecia su talento, pero el ex jugador de cuadro sabe que esta promesa tiene todavía bastante camino por recorrer para llegar al plano que puede alcanzar.

"Los lanzadores de hoy en día cuentan con demasiada información, gracias al video, material escrito y reporte de los observadores de talento", advirtió Mackanin. "Saben cómo definir la debilidad de un bateador y van a atacar esos puntos débiles.

"El [Franco] tiene que estar más consciente de lo que los lanzadores tratan de lograr con él y hacer los ajustes del caso", describió el capataz. "Eso no viene de la noche a la mañana. Ha dado señales de que sí puede lograr eso muy bien, pero necesita ser más consistente".

Mackanin no quisiera comparar a la promesa de los Filis con otros grandes bateadores derechos que ha visto a lo largo de su carrera de casi medio siglo como pelotero, instructor y dirigente, entre otras funciones en el apasionante mundo del diamante, pero sí coloca algunos nombres importantes en el tapete a la hora de hablar del tercera base.

"Simplemente, Maikel es un bateador agresivo", proclamó el piloto de Filadelfia. "Sale de un molde como el de [el legendario dominicano] Vladimir Guerrero, en el sentido de que se dirige al plato a hacerle swing a la bola. No lo voy a comparar con Guerrero, porque Vladimir manejaba muy bien el pitcheo en cualquier área del plato en cambio Maikel trata de halar todo lo que le tiran.

"Un productor de carreras tiene que ser un tipo que conceda algo con tal de obtener algo a cambio", analizó el campeón de la Serie del Caribe de 1989 como dirigente de las Águilas del Zulia. "Le tira [Franco] a pitcheos malos en su intento por ser agresivo para empujar carreras, pero lo hace con demasiada frecuencia".

En la conversación del dirigente de los Filis sobre Franco, sale a flote el nombre de Andre Dawson, un integrante del Salón de la Fama.

"Dawson fallaba en muchos swings con pitcheos rompientes, pero cuando le dejaban la bola en el plato no se equivocaba", recordó Mackanin. "Maikel está cometiendo demasiadas equivocaciones, pero va a mejorar cuando descubra la forma de cómo no incurrir en ellas".

Por su parte, Franco, nativo de Azua, República Dominicana, de apenas 23 años de edad, disfruta de lo que ha logrado a una corta edad, pero está convencido de que necesita trabajar arduamente.

"Estoy bastante orgulloso, porque tener la oportunidad de ser tercero o cuarto bate en un equipo de Grandes Ligas significa mucho para mí", describió el tercera base de los Filis. "Estoy viviendo un momento muy agradable. Quiero mejorar como pelotero para ayudar a mi equipo en todo lo que pueda. Trato de mejorar todos los días".

Cualquier observador queda estupefacto por la forma como Franco puede conectar la pelota de manera productiva, como cuando se convirtió, en junio del 2015, en el primero de los Filis con cinco carreras producidas en partidos seguidos desde 1920.

"Necesito tratar de seleccionar mis mejores pitcheos", especificó Franco. "Muchas veces quiero tratar de hacer más de la cuenta. Tengo que tener un poquito más de paciencia, reconocer mejor los pitcheos rompientes. Sé que me han afectado mucho en toda mi carrera".

El béisbol no es una novedad para Franco, electo como el mejor pelotero de la organización de los Filis en el 2013.

"Desde niño me gustó mucho la pelota", subrayó el firmado por los Filis en el 2010. "Han pasado muchos peloteros grandes dominicanos, como Manny Ramírez, Albert Pujols, Vladimir Guerrero, Robinson Canó y David Ortiz".

No tiene ninguna duda, empero, del nombre del pelotero a quien le encantaría emular en las Grandes Ligas dentro y fuera del diamante.

"Mi pelotero favorito [desde jovencito] es Beltré", reconoció Franco. "Ha sido mi inspiración. Me gustaría ser igual que él en todo. La defensa, el bateo, la personalidad que tiene. Es tremenda persona, un pelotero que merece estar algún día en el Salón de la Fama.

"Ese es mi espejo", insistió Franco, que ha hablado con Beltré, pero le gustaría aprender de una conversación más amplia con la estrella de los Rangers. "Es la persona que cuando me levanto todos los días, digo que quiero ser igual que él en todas las cosas.

Por lo pronto, su principal objetivo no es batear jonrones a granel, sino terminar bien su primera campaña completa en la Gran Carpa.

"Primeramente, quiero estar saludable", precisó Franco. "El año pasado no pude jugar la temporada entera por mi lesión [fractura en la muñeca izquierda]. Si estoy saludable muchas cosas van a ocurrir".