A pesar de ser el responsable principal en la conformación de la versión histórica de los Tigres del Licey en esta temporada del béisbol otoño invernal, el gerente general Manny Acta entiende que los héroes máximos son otros.

“Lino Rivera (el manager), su cuerpo de coaches y los jugadores se merecen todo el crédito. Desde el primer día de los entrenamientos en Boca Chica han enseñado que su meta era llegar a la final y más lejos todavía”, dijo Acta al ser entrevistado por José Luis Mendoza para Licey Tv.

Los Tigres se impusieron por la vía de la blanqueada, 8-0, a los Leones del Escogido en el partido del domingo por la tarde para elevar su marca a 11-1 en el Todos Contra Todos, todas las victorias en forma consecutiva, una marca en la liga en esa instancia, y asegurar un puesto en la serie final.

“Tuvimos un buen grupo desde el principio que lideró la liga en victorias y añadiendo a muchachos que tenían un historial en esta liga, sabíamos que el equipo iba a ser mejor, nunca para decir que íbamos a ganar esta cantidad de juegos consecutivos o a clasificar a la final tan fácil, pero teníamos un mucho mejor equipo”, agregó Acta, quien ha guiado al glorioso equipo azul a dos finales en tres temporadas.

Hizo referencia a la integración de los jardineros Juan Carlos Pérez y Zoilo Almonte, el relevista Juan Pérez y el lanzador abridor Wandy Rodríguez, adquiridos durante el sorteo de jugadores nativos de los equipos eliminados durante la serie regular.

“Todo empezó el año pasado cuando comenzamos a dar la confianza a jugadores como Domingo Santana, Mel Rojas Jr., Rymer Liriano. Este año cada semana hubo un héroe diferente, de manera individual solo Yunesky Maya, quien lideró la liga en pitcheo, pero la mayoría de los jugadores fueron héroes y me quito el sombrero ante ellos. Todos contribuyeron”, añadió el ejecutivo de los Tigres.

Acta fue el dirigente del equipo campeón del Licey de la estación 2003-2004 que había empatado la marca del Round Robin de 9 victorias en forma consecutiva establecido por la edición de los Tigres en 1997-98.

“Lino tiene mucho crédito por la confianza que depositó en los jugadores y la comunicación, los abridores marcaron la pauta al lanzar 5 ó 6 entradas lo que facilita el trabajo de todo el mundo. Este es un grupo excelente y queremos mantenerlos a todos para al final”, dijo Acta.

También recordó los aportes de los jugadores importados y nativos que estuvieron durante todo el trayecto de la vuelta regular y parte del Todos Contra Todos, en especial la labor de los relevistas Edward Santos y Jonathan Aro y el torpedero Marco Hernández.