No hay camino difícil. La corredora de ultradistancia Mariluz Viñas lo sabe y se lo dijo al mundo al recorrer el Camino de Santiago de Compostela.

La ultramoratonista mocana, de 52 años, ha roto todos los desafíos que ha encontrado en su camino, en una disciplina extrema y en una una etapa de la vida en la que la mayoría ha dado lo mejor de su fuerza física.

“Empecé a correr cuando un ser humano, una mujer, piensa que ya no puede hacer algo importante en el deporte. Empecé a los 44 años y hoy en día tengo 52, empecé bastante tarde”, relata Viñas sobre sus inicios.

“Un día se me antojó ir al desierto (Sahara) a hacer (correr) los 100 kilómetros y desde ese día me enamoré de ese tipo de carrera, abandoné el asfalto y me dediqué a hacer estos recorridos. Mientras más largas eran, mayor era la motivación. Así empecé, cada reto con más ánimo. He ido cinco veces al desierto de Sahara y he estado en toda carrera de 100 kilómetros”.

Este amor a correr ha llevado a Mariluz a viajar por todo el mundo, haciendo frente a cada reto que se le ha presentado

“En el 2013 decidí hacer una carrera completamente en autosuficiencia. Quiere decir, que llevas contigo todo lo que vas a usar, corriendo 276 kilómetros en seis días, cruzé el Gran Cañón de Colorado y llegué en el décimo lugar”.

Su gran proeza la realizó en 2015, cuando recorrió el Camino de Santiago de Compostela en España, dejando su huella imborrable en cada paso. La meta constituyó un enorme reto y el resultado obtenido es algo sin precendente conocido.

“El año pasado decidí hacer el camino de Santiago corriendo, hice casi 800 kilómetros en 15 días, corriendo de 52 a 57 kilómetros por día. Hasta ahora no he encontrado a nadie que lo haya hecho antes; no hay un registro que establezca que alguien lo haya realizado antes. Fue el equivalente a 19 maratones en 15 días”, dijo la ultramaratonista. Sofoca leerlo, ¿verdad?

Esta carrera no solo sirvió para llenar de gloria su camino, sino que fue más allá del el beneficio individual para la atleta.

“Decidí buscar una causa para hacer el recorrido, porque hacer esa cantidad de kilómetros al día, si tú no tienes una motivación fuerte, un objetivo bien definido, se te hace muy difícil. Decidí correr para los niños de la Fundación Saint Jude, ellos fueron mi inspiración. Cada día corrí por un niño y recaudamos durante el camino más de 8 mil 500 euros, que fueron donados a la fundación”, reveló Viñas.

La ultramaratonista dominicana no se detiene y para este año ya tiene previsto nuevos desafíos para superar, el más cercano, en el mes que se inicia.

“En abril voy a caminar 106 kilómetros, para cruzar el antiguo camino que utilizaban los peregrinos para llegar a Roma”, concluyó Viñas.

El Camino de Santiago de Compostela es una ruta histórica de los peregrinos españoles, donde se veneran las reliquias del apostol Santiago el Mayor. En 1993 y 1998 fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.