Hoy día hablamos de distintas categorías de marketing: político, automotriz, de moda, tecnológico, entre otros.

En el ámbito deportivo, el marketing ha tenido una amplia incidencia en países como Estados Unidos, España e Inglaterra, alcanzando gran importancia de nivel económico y social.

Si lo definimos, podemos decir que se trata de la actividad que busca satisfacer las necesidades de los consumidores del deporte, a través de la creación e intercambio de bienes y servicios relacionados con la práctica deportiva.

El marketing deportivo, a diferencia del relacionado con algunos otros sectores, tiene campos de aplicación que se convierten en dos caras de una misma moneda: uno es el marketing del deporte y el otro el marketing a través del deporte.

El primero, el del deporte, comprende las marcas deportivas, instituciones, federaciones, asociaciones y clubes deportivos, negocios vinculados a la actividad física (gimnasios, escuelas deportivas, etc.), el manejo de los atletas, así como los eventos deportivos.

Es decir, todos los participantes naturales del deporte realizan marketing del deporte. Su principal producto es el deporte mismo. Sin deporte, no habría nada que mercadear.

El marketing a través del deporte comprende las empresas de otros sectores (bancos, telefónicas, empresas en general), que generan actividades o patrocinios para promocionarse a través del deporte.

Las empresas que se vinculan al deporte logran revolucionar el comportamiento de sus consumidores, haciendo que los mismos se identifiquen con sus marcas a través de la pasión que genera un atleta, evento, federación, equipo o club deportivo.

De esta manera, el deporte es utilizado como palanca para acercar necesidades de otros mercados y generar un consumo fidelizado en una dimensión superior, difícil de lograr por otros medios.