Mucho es lo que se ha escrito sobre la recién terminada Serie del Caribe Santo Domingo 2016. Cada vez que culmina un evento deportivo de tal magnitud, es preciso pasar balance de los aciertos y las oportunidades de mejora para cuando seamos nuevamente el bateador de turno.

 Me limitaré a mencionar algunos aspectos que a simple vista pudieron ser identificados como mejorables en términos de imagen, de un evento que se constituye en marca país por el posicionamiento que tiene la República Dominicana en el beisbol mundial. Hablemos del área de prensa, la fachada exterior del estadio, actividades durante el día para el entretenimiento de nuestros visitantes internacionales, promoción del evento y claro está, la asistencia de fanáticos al Estadio Quisqueya Juan Marichal.

 Imaginemos si la fachada exterior del Estadio Quisqueya hubiese sido pintada, y los alrededores iluminados mediante el uso del aporte de 34 millones de pesos que recibió el evento por parte del Estado dominicano, o bien logrando un acuerdo por intercambio con alguna empresa de Pinturas de nuestro país. Un detalle que da la primera impresión de los fanáticos que nos visitan de cuatro países de la región.

Y si esta nueva área de prensa que fue habilitada para los fines de este evento hubiese sido equipada con un simple back panel (pared de fondo con el logo de Serie del Caribe SD 2016), un mantel y bambalina y el alquiler de tres micrófonos “cuello de ganso”, tomando en cconsideración que el evento cuenta con la visita y la transmisión de innumerables medios de la prensa internacional. Son detalles que cuestan muy poco y suman mucho.

Imaginemos otra vez que la Alcadía del Distrito Nacional se hubiese integrado como en otros países donde se hacen coanfitriones del evento, sobre todo en el montaje de espectáculos artísticos con pequeñas agrupaciones musicales locales que amenizan en la explanada exterior desde que el estadio abre sus puertas, sumado al folklore de los diablos cojuelos que se presentaron cada día fuera, convirtiendo la instalación sede en un parque ideal para pasar todo el día en familia.

 Una Serie del Caribe que genere semanas antes una promoción que vista las calles y aeropuertos de nuestro país, que nos eleve el sentimiento patriótico y nos anime a visitar el Quisqueya, más allá de los colores de nuestro equipo.

Y si este año se dice que la venta de entradas fue buena, que todas las entradas fueron vendidas pero terminaron en manos del mercado negro… imaginemos que la organización decida “sacrificar” el precio de las entradas y en lugar de un estadio con una afluencia de 3,400 fanáticos diarios, en un estadio con capacidad para 11,000, tenga una fiesta diaria a casa llena. Recordemos que a los patrocinadores no les es atractivo poner dinero donde no hay la suficiente exposición para retornar su inversión.

 ¿Qué pasaría si se contemplara poner estos precios al alcance de todos, pero al mismo tiempo hacer un esfuerzo en conjunto con las autoridades nacionales para sancionar duramente el mercado negro? ¿Qué pasaría si se realizaran promociones atractivas y asequibles para motivar la asistencia del público general, o tarifas especiales para los abonados al estadio en la serie regular?

 Imaginemos una Serie del Caribe donde la seguridad en los alrededores y dentro del parque garantice el cumplimiento de las medidas y la integridad de nuestros visitantes de llevarse a cabo lo antes expuesto.

En nuestra próxima edición de Serie del Caribe, aspiremos a que las marcas patrocinadoras complementen este espacio exterior con zonas de experiencias para el entretenimiento, sobre todo de los fanáticos internacionales. Activaciones sencillas como máquinas de bateo, un torneo de Serie del Caribe virtual en videojuego, stand de la tienda oficial del evento con toda clase de suvenires, exposiciones fotográficas de anteriores Series del Caribe o de la historia de nuestro aclamado beisbol dominicano. En fin, un sinnúmero de atractivos espacios que pudieran exhibir la mejor cara de nuestro deporte rey y complementar la casa que recibe el más grande evento del deporte nacional, que se realiza nuestro país.