Existe un poco de simetría en el hecho de que el oponente de los Mets en el juego por el Comodín de la Liga Nacional son los Gigantes.

Fue el pasado 19 de agosto cuando los Mets tocaron fondo durante la temporada regular, cayendo dos juegos por debajo de .500 y pensando –ahora lo admiten abiertamente– que simplemente éste no sería su año.

La noche siguiente los Mets vencieron a San Francisco con dos cuadrangulares del cubano Yoenis Céspedes. Y una noche después, Noah Syndergaard lanzó uno de los mejores juegos de su corta carrera en otra victoria más para los de Queens.  Y a partir de ese momento, los Mets armaron el mejor récord de Grandes Ligas, amarrando un lugar en el juego por el Comodín de la Liga Nacional en contra del zurdo Madison Bumgarner y esos mismos Gigantes en el Citi Field el miércoles por la noche

. “Se trata de un gran equipo”, admitió el timonel de los Mets, Terry Collins, después de la derrota del domingo 5-2 ante los Filis. “Tuvieron una difícil segunda mitad, todos lo sabemos. Pero poseen mucho talento. Sé que quizás estén un poco mermados físicamente, al igual que nosotros”.