Desde que Chris Bosh tuviera que apartarse del baloncesto por una lesión no especificada hace ya más de un mes, no se le había visto en una cancha. Pero anoche pudo reaparecer.

Se pudo ver al jugador sentado en el banquillo de Miami, vestido de calle. Aunque no estaba preparado para jugar ni muchos menos, lo cierto es que fue todo un halo de esperanza para todos sus compañeros.

“Es increíble tenerle alrededor”, dijo Erik Spoelstra, técnico de los Heat. “Me encanta Chris. Siempre es como si supiera lo que pienso. Es un ejemplo de liderazgo en todos los niveles”.

En la misma línea se expresó Dwyane Wade, quien señaló que “había sido interesante verle de nuevo ahí. No sabíamos que iba a estar hasta que apareció. Fue una sorpresa para todo el mundo”.